miércoles, 9 de mayo de 2012

El debate: todos en distinto canal

Publicado en el Semanario Punto Toluca, México 09 de mayo, 2012. Definitivamente esta semana no podía pasar por alto tratar el tan llevado y traído tema del debate entre los candidatos a la presidencia de la República, organizado por el IFE y transmitido el pasado domingo seis de mayo. No es la primera ni será la última vez que los mexicanos vemos a los aspirantes a la silla presidencial hacer uso de todas sus mañas para decirse sus verdades aprovechando la importante plataforma que es la televisión. Se ha vuelto un hábito desde aquellos lejanos tiempos en que Ernesto Zedillo, Diego Fernández y Cuauhtémoc Cárdenas participaron en lo que fue el primer debate de la historia política mexicana. Debo decir que parece una costumbre natural dentro de un proceso de elección, y sin embargo no deja de sorprenderme que en Italia, un país que se considera desarrollado y democrático, hasta ahora se ha negado la posibilidad de que los aspirantes se confronten directamente. Aunque parezca increíble, el sistema de televisión de paga Sky en Italia ha lanzado contínuamente el reto bajo el argumento de que en otros países europeos el debate es una práctica natural. Sin embargo, hasta ahora los políticos no han cedido y los ciudadanos del país de la bota se han visto privados del espectáculo. Porque a decir verdad, el debate es un espectáculo. Es el momento perfecto en que los rivales pueden echarse en cara todo lo que se les antoja, exhibirse mutuamente y al final, autoproclamarse ganadores, como si se tratara de una auténtica pelea. Se ha dicho de todo acerca del desarrollo del debate en los últimos días. Incluso se han hecho bromas acerca de la presencia de la edecán-playmate que robó cámara y evidenció la naturaleza pasional del candidato Gabriel Quadri. Lo que no queda muy claro todavía es cuáles son las propuestas concretas de cada uno de los cuatro aspirantes a gobernar México. Esa es en este momento mi principal preocupación, y perdonen si hablo en primera persona. El formato del debate dio la posibilidad a cada uno de expresar sus propuestas y sin embargo, no ha quedado perfectamente delineado lo que cada uno hará en el caso de resultar ganador. Solamente se escucharon frases vagas como el “me propongo cambiar el miedo por la esperanza” de Enrique Peña; el “esto que està sucediendo... se debe al mal gobierno” de López Obrador; el “quiero ser presidenta porque tengo la sensibiliad como mujer para escucharlos” de Josefina Vázquez Mota y el “los polìticos de siempre han dejado al paìs sumido en la mediocridad, es hora de demostrarles nuestro rechazo” de Quadri. Uno propone cambiar, el otro acusa, una más chantajea y el último aprovecha las debilidades de los demás. Qué panorama. Me queda claro que -para iniciar- mientras tres de ellos se esforzaban por dejar claro el modo en que acabarían con los monopolios, el Peje iniciaba su embestida: “esta crisis y los monopolios se gestó desde Carlos Salinas de Gortari, que tomó la decisión de formar un grupo compacto y entregó bienes del pueblo con la mentira que las privatizaciones nos iban a traer bienestar.” Y de ahí pa'l real. El amoroso candidato se olvidó por un momento de mostrarnos lo que sería capaz de hacer, o mejor dicho: nos quedó claro a muchos que en caso de ganar dedicará mucho de su tiempo -tal vez demasiado- en acusar a sus predecesores y tratar de darles lo que considera un justo castigo, mientras los problemas seguirán ahí. Por lo menos esa es la impresión que deja. Cuando le tocó hablar acerca de sus estrategias para apoyar la ciencia y la tecnología su respuesta fue “el grupo que domina ha confiscado el presupuesto pùblico para favorecer a banqueros y politicos corruptos”. ¡Qué novedad! Al momento en que debía hablar del modo en que se ocupará de las finanzas públicas, respondió: “nsisto en que hay un grupo que domina, no son muchos. Los polìticos estàn de parapetos nada màs, muchos de los que mandan no dan la cara”. Durante el Peje-show, llegado el momento de hablar de las propuestas de crecimiento para la nación, Andrés Manuel contestó que “la politica economica conviene a los de arriba, el grupo que domina puede imponerse porque son dueños de los medios y asi manipulan, deciden a quien alaban y a quien destruyen”. ¿Y el crecimiento, qué va a hacer para fomentar el crecimiento? Era como si el Peje estuviera respondiendo a preguntas que nadie le hizo, como si durante los minutos del debate él viviera en una realidad paralela. El tema por tratar era la readaptación social y en lugar de hablar de las cárceles, los internos y demás, sencillamente espetó: “ ¿Quién es realmente Enrique Peña Nieto? Eso no se sabe porque lo protegen mucho los medios, especialmente Televisa, pero es hechura de su tío Arturo Montiel Rojas” Surreal. Y que me perdonen los simpatizantes del amoroso. Pero independientemente de la necesidad de evidenciar las fallas del sistema de gobierno mexicano, es imprescindible proponer soluciones y dejar de buscar el voto a partir de exhibir las catástrofes provocadas por los predecesores. Mientras los otros tres aspirantes hablaban de cómo modernizarían el poder Judicial, el Peje, con una fotografía -¡al revés!- de Peña Nieto sentado junto a Carlos Salinas, ya envalentonado decía al priísta que “Bejarano está en la carcel y usted que fue el secretario de administración de Montiel esta aquí. Los que mandan en el pais lo protegen.” ¿Y qué haría el Peje para modernizar el poder Judicial? Eso no es importante, al parecer, visto que ni siquiera se preocupó por dar una respuesta. Claro que cuando se habló de la lucha contra el crimen organizado, el candidato de las izquierdas dio una respuesta: “tenemos que tener una policia adiestrada y moralizada. Hay que cambiar la estrategia en lo que tiene que ver al combate al crimen, tiene que haber trabajo, bienestar y atencion a los jovenes.” Pero su respuesta fue vaga. Me sigo preguntando cómo va a adiestrar y moralizar a la policía. Es que el tiempo no le alcanzaba para continuar diciendo “nos quieren imponer a Peña Nieto” y comparar la actual campaña del PRI con aquella salinista del '88 cuando el entonces candidato utilizaba la frase “mi compromiso” para promoverse. Y así, respondiendo con acusaciones, Andrés Manuel no dijo el modo en el que piensa reducir la pobreza en México, dar acceso a la tecnología, otorgar subsidios al campo y fomentar el uso de energía renovable. De pena ajena. Un Peje que por un momento se olvidó del amor para dar paso a los viejos rencores. Su estrategia es clara: buscar nuevos votos de los resentidos que no olvidan lo mal que gobernó el PRI. Y hasta ahí diría que es válida su postura, si no fuera porque en realidad además de eso es urgente, necesario, primordial, decirle a la gente lo que puede ser su futuro, en lugar de recordarle cada segundo que tiene que cargar con su pasado. Ojalá que los miembros del gabinete propuesto por Andrés Manuel tengan un poco más de criterio y se den cuenta de que lo que México necesita no es una cacería de brujas, sino opciones reales y propuestas inteligentes. De los otros tres candidatos tampoco se esperaba gran cosa. La panista Vázquez Mota mintiendo descaradamente y tratando de sacar provecho del lamentable caso de la niña Paulette para dejar en ridículo al priísta. Quadri diciendo hasta el cansancio que él no es un político y la gente con poca memoria tomando partido a su favor, como ignorando que diga lo que diga, Elba Esther Gordillo lo tiene ahí con quién sabe qué obscuras intenciones. El candidato priísta por vez primera no se hizo bolas y por lo menos respondió a los ataques y se dio tiempo para enunciar una que otra propuestita. Nada nuevo ni trascendente, por supuesto. A fin de cuentas, el debate no sirvió más que para hacer pensar a más de uno que de los cuatro candidatos no se puede esperar mucho. En síntesis: parece que a pesar del debate o posiblemente a causa del debate, lo único que se me ocurre decir es que estamos como al principio: no hay ni para dónde hacerse.

1 comentario:

  1. A causa de que no ví el debate, mejor comento que Los Vengadores es una buena pelicula para quienes les gusten los comics.

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