Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
19 de mayo, 2010
Esta semana, sin duda la noticia bomba del panorama nacional en México es la desaparición del panista Diego Fernández de Cevallos. Lo que me sorprende es encontrar tantos y tantos comentarios en contra del personaje, y darme cuenta de que aparte de todo, más de una persona expresa no solamente serias dudas acerca de la autenticidad de los hechos, sino que presuponen que se trata de un montaje que podría beneficiar a los panistas que finalmente tendrían un mártir entre sus filas, porque al parecer Clouthier no les bastaba.
El punto es que una vez más son los medios de comunicación son los que crean y recrean la realidad y toca precisamente a los comunicadores y a sus patrones, -que son quienes deciden las líneas de acción- la tarea de formar la opinión y/o la reacción de la masa.
Depende siempre de lo que viene publicado y de cómo viene dicho. Tiene que ver la selección de los fragmentos de información. En este caso, basta simplemente tomar un poco de los discursos de cada quien, agregar datos “de contexto” y seguramente el resultado final será una reacción favorable o contraria al personaje.
Ya se sabe. Los líderes de todo el mundo saben perfectamente que lo que se dice o lo que se hace tendrá una clara repercusión a nivel social y por lo mismo cuidan cada uno de los detalles que la mayoría podrá conocer.
Así está sucediendo en México con los acontecimientos más recientes, empezando por el ya mencionado caso de Diego Fernández, pasando por asuntos como el de Celia Lora, hija del roquero Alex Lora o por los sabotajes que causaron deficiencias en el servicio eléctrico de la ciudad de México.
Todo coincide, todo cuadra. Se crean opiniones, se juzgan los hechos, se establecen culpables y se habla de esto y de aquello por un tiempo. Después todo pasa y se deja en el olvido la mayor parte de lo que en un momento era información de ocho columnas.
Hay también hechos que probablemente tienen como objetivo permanecer en el inconsciente colectivo. Hay declaraciones que se convierten en temas que salen a la luz en momentos clave. Cito un ejemplo que en días pasados me ha dejado con la boca abierta.
En su reciente visita a Portugal, el papa Benedicto XVI afirmó ante miles de fieles que “se equivocan” quienes piensan que el mensaje de la Virgen de Fátima “ha terminado”, ya que ahí “permanece el proyecto de Dios para el hombre y aunque éste ha intentado desencadenar un ciclo de muertes y terror no lo ha conseguido”.
Ni más ni menos que en un momento crítico en que la Iglesia católica está enfrentando las consecuencias de un comportamiento equivocado por parte de sus prelados. Justo cuando la credibilidad de la institución está por los suelos, su líder máximo decide que es momento de erigirse como el gran intermediario entre los hombres y la divinidad, y lanza un mensaje que -queramoslo o no- aterroriza a los creyentes, por si tenían pensado dejar a un lado la fe.
Es un mensaje completamente intencional, que al papa le cae muy bien porque le restituye una gran parte de la autoridad que está perdiendo.
Ratzinger afirmó que “la novedad que se puede descubrir ahora, diez años después de la publicación del tercer secreto de Fátima, -que habla del atentado contra el papa Juan Pablo Segundo de 1981- es que el mensaje es para todo el mundo, para todos los papas, tiene una validez eterna y se refiere los sufrimientos de la Iglesia en todos los tiempos.”
Y de nuevo los medios corren en auxilio de quien deja el mensaje como no queriendo, en un momento muy difícil para todos, cuando aparte de la crisis económica que nos agobia, diariamente escuchamos novedades inquietantes: catástrofes naturales que sin duda no son las primeras ni serán las últimas, pero que parece que nos afectan como si las viviéramos en carne propia.
En otras palabras: como para que nadie se aleje de la Iglesia y se esfuerce al máximo por cerrar los ojos ante las señales de decadencia de la institución porque al fin y al cabo, quienes la representan son los únicos que nos pueden salvar de todas las calamidades, porque ellos sí tienen contacto directo con la divinidad.
Es este un ejemplo claro de pura y contínua manipulación informativa. Los medios se vuelven -conscientemente o no- cómplices en el ejercicio de un poder que tiene como base sembrar el miedo. Y se sabe: una masa asustada es una masa obediente. Cero capacidad de raciocinio.
Ocurre en todos los rincones del planeta. Es el sistema de poder que tiene en el sistema mediático su más fiel aliado. Nada de escrúpulos. Esa es la cruel, dura y triste realidad.
lunes, 24 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
Madre sòlo hay una...
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
12 de mayo, 2010
Hace algunos días, en México y en Italia casi coincidieron los festejos del Día de las Madres. Por estos rumbos la fecha como siempre pasó practicamente sin pena ni gloria, no obstante se diga que el pueblo italiano respeta profundamente la figura materna,
En cambio, en México regresó el ritual de cada 10 de mayo que incluye los usos y costumbres conocidos por todos, desde la serenata hasta la comida y el regalo, porque se sabe muy bien que en nuestro país la madre es simplemente venerada.
Los contrastes son evidentes entre los dos países. Precisamente por eso me detuve a analizar la importancia excesiva que se da en México a una fecha.
Para empezar, no quisiera ser irreverente, pero me dio un ataque de risa cuando vi en la edición online de El Sol de Toluca un artículo que no tenía pies ni cabeza, y que en realidad no estaba firmado por nadie.
Eso sí, la enorme foto no dejaba lugar a dudas: “Mi madre, María del Socorro” era una especie de desahogo-homenaje-propaganda que nuestro gobernador mexiquense, y/o aspirante a la presidencia de la República publicó no sé con qué intenciones. Posiblemente quizo aclarar para quien lo dude, que todavía tiene a su mamacita.
“Cuando pienso en mi madre, la recuerdo amorosa, cálida y alegre, pero de firmes convicciones. A ella le debo valores como la generosidad y la honradez, así como la gratitud y la solidaridad hacia mis semejantes”, dice el artículo no firmado de quien todos conocemos al autor. Conmovedor. Tan conmovedor como un niño de primaria recitando el poema que la maestra le hizo aprender de memoria y que toca seriamente a la emocionada mamá.
Lo malo es saber que en este caso se trata de un tremendo desahogo populista de parte de un político que aspira a las ligas mayores.
Personalmente creo que habría preferido que el gobernador mexiquense, que tantas y tan altas aspiraciones tiene, se dirigiera a la población a la que representa planteando situaciones concretas precisamente en el día de las madres. Pero no mostrando públicamente lo buen hijo que es y lo orgulloso que está de su progenitora.
Me habría gustado que en una fecha tan señalada, Peña Nieto hubiera considerado la posibilidad de iniciar un programa educativo serio que permita a las mujeres que gobierna tomar conciencia acerca de la responsabilidad que implica ser madre. Y sobre todo, que les ayude a evitar la maternidad en edad prematura.
Y es que -aunque parezca increíble- fue la misma publicación la que me dio pie a reflexionar acerca de lo que de verdad habría podido ser válido e importante en el Día de las Madres. La nota de primera plana de El Sol de Toluca del 11 de mayo, firmada por el reportero Rodrigo Miranda Torres, señala que “Cada vez son más las jovencitas que se brincan de la niñez a la maternidad sin pasar por la adolescencia, tan sólo ayer, en pleno 10 de mayo, en el llamado Hospital de la Mujer, tres menores de edad se convirtieron en madres, y en lo que va del año se han registrado 674 nacimientos de madres desde los 12 años hasta los 19.”
En la nota, el director del Hospital de la Mujer, César Cordero, afirma que de enero a mayo de 2010 se han registrado 674 partos de mujeres menores de 19 años, y de ellas, 22 son menores de 14 años de edad. Del ese total, 96 por ciento, es decir 652 nuevas madres entran en el rango de edad de entre 15 y 19 años. Niñas que cuidan niños.
El problema más serio es que generalmente estas jóvenes madres pertenecen a sectores desprotegidos de la población, que sin duda continuarán procreando y que muy posiblemente no saben y no querrán saber nada acerca de los métodos para el control de la natalidad.
Un programa educativo serio que sirva entre otras cosas para difundir el uso de los anticonceptivos y un ejercicio responsable de la sexualidad sería no solamente un regalo estupendo para las muchas fans de Enrique Peña, sino una inversión importante para las propias autoridades.
Pero por desgracia, tenemos un gobernante que no podría bajo ninguna circunstancia apoyar, sostener y ni siquiera iniciar una propuesta de este tipo, considerando su apego hacia la Iglesia católica que como bien sabemos ve con muy malos ojos la planificación familiar.
Y bueno, en realidad ese programa sería en verdad importante dados los sueños de gloria del precioso gober, que si quiere llegar a tomar las riendas de este país se enfrentará a realidades tan importantes como las que apunta el Consejo Nacional de Población (Conapo) relativas al hecho de que en México “entre las mujeres más jóvenes poco menos de una de cada seis (15.2 por ciento) tuvo a su primer hijo antes de cumplir la mayoría de edad”.
De acuerdo con el Conapo, “los dos estados que presentan los valores extremos son el Distrito Federal y Chiapas. En el primero de ellos, poco menos de una de cada cinco mujeres, que integran las generaciones más jóvenes, inicia la maternidad antes de cumplir 20 años de edad, mientras que en el segundo dicha proporción es de casi una de cada dos (49.5 por ciento)”
A ver, ¿qué haría nuestro suspirante a la presidencia en casos como el de Chiapas? ¿Qué le dice el espíritu de solidaridad que le enseñó a cultivar su madrecita? Espero que le diga que hay que ir hacia adelante sin considerar las ideas retrógradas de ciertos grupos religiosos y que es necesario procurar que las nuevas generaciones vivan serenamente y tengan la posibilidad de planificar su existencia, sin las presiones y obligaciones que implica tener prole a temprana edad.
Sabemos todos lo que usted quiere para su futuro, señor Peña, pero si de verdad quiere llegar tan lejos, deje de tratar a sus potenciales electores como si fueran retrasados mentales. Es importante que usted sepa que hay problemas mucho más serios e importantes, que hacer pública su vida privada que con todo respeto, interesa solamente a las revistas del corazón.
La verdad es que entre el suspirante que presenta a su mamá y el presidente que vestido de Chamula le pide a Dios que lo ilumine, lo único que se me ocurre decir es que en México de verdad ya no hay ni para donde hacerse...
12 de mayo, 2010
Hace algunos días, en México y en Italia casi coincidieron los festejos del Día de las Madres. Por estos rumbos la fecha como siempre pasó practicamente sin pena ni gloria, no obstante se diga que el pueblo italiano respeta profundamente la figura materna,
En cambio, en México regresó el ritual de cada 10 de mayo que incluye los usos y costumbres conocidos por todos, desde la serenata hasta la comida y el regalo, porque se sabe muy bien que en nuestro país la madre es simplemente venerada.
Los contrastes son evidentes entre los dos países. Precisamente por eso me detuve a analizar la importancia excesiva que se da en México a una fecha.
Para empezar, no quisiera ser irreverente, pero me dio un ataque de risa cuando vi en la edición online de El Sol de Toluca un artículo que no tenía pies ni cabeza, y que en realidad no estaba firmado por nadie.
Eso sí, la enorme foto no dejaba lugar a dudas: “Mi madre, María del Socorro” era una especie de desahogo-homenaje-propaganda que nuestro gobernador mexiquense, y/o aspirante a la presidencia de la República publicó no sé con qué intenciones. Posiblemente quizo aclarar para quien lo dude, que todavía tiene a su mamacita.
“Cuando pienso en mi madre, la recuerdo amorosa, cálida y alegre, pero de firmes convicciones. A ella le debo valores como la generosidad y la honradez, así como la gratitud y la solidaridad hacia mis semejantes”, dice el artículo no firmado de quien todos conocemos al autor. Conmovedor. Tan conmovedor como un niño de primaria recitando el poema que la maestra le hizo aprender de memoria y que toca seriamente a la emocionada mamá.
Lo malo es saber que en este caso se trata de un tremendo desahogo populista de parte de un político que aspira a las ligas mayores.
Personalmente creo que habría preferido que el gobernador mexiquense, que tantas y tan altas aspiraciones tiene, se dirigiera a la población a la que representa planteando situaciones concretas precisamente en el día de las madres. Pero no mostrando públicamente lo buen hijo que es y lo orgulloso que está de su progenitora.
Me habría gustado que en una fecha tan señalada, Peña Nieto hubiera considerado la posibilidad de iniciar un programa educativo serio que permita a las mujeres que gobierna tomar conciencia acerca de la responsabilidad que implica ser madre. Y sobre todo, que les ayude a evitar la maternidad en edad prematura.
Y es que -aunque parezca increíble- fue la misma publicación la que me dio pie a reflexionar acerca de lo que de verdad habría podido ser válido e importante en el Día de las Madres. La nota de primera plana de El Sol de Toluca del 11 de mayo, firmada por el reportero Rodrigo Miranda Torres, señala que “Cada vez son más las jovencitas que se brincan de la niñez a la maternidad sin pasar por la adolescencia, tan sólo ayer, en pleno 10 de mayo, en el llamado Hospital de la Mujer, tres menores de edad se convirtieron en madres, y en lo que va del año se han registrado 674 nacimientos de madres desde los 12 años hasta los 19.”
En la nota, el director del Hospital de la Mujer, César Cordero, afirma que de enero a mayo de 2010 se han registrado 674 partos de mujeres menores de 19 años, y de ellas, 22 son menores de 14 años de edad. Del ese total, 96 por ciento, es decir 652 nuevas madres entran en el rango de edad de entre 15 y 19 años. Niñas que cuidan niños.
El problema más serio es que generalmente estas jóvenes madres pertenecen a sectores desprotegidos de la población, que sin duda continuarán procreando y que muy posiblemente no saben y no querrán saber nada acerca de los métodos para el control de la natalidad.
Un programa educativo serio que sirva entre otras cosas para difundir el uso de los anticonceptivos y un ejercicio responsable de la sexualidad sería no solamente un regalo estupendo para las muchas fans de Enrique Peña, sino una inversión importante para las propias autoridades.
Pero por desgracia, tenemos un gobernante que no podría bajo ninguna circunstancia apoyar, sostener y ni siquiera iniciar una propuesta de este tipo, considerando su apego hacia la Iglesia católica que como bien sabemos ve con muy malos ojos la planificación familiar.
Y bueno, en realidad ese programa sería en verdad importante dados los sueños de gloria del precioso gober, que si quiere llegar a tomar las riendas de este país se enfrentará a realidades tan importantes como las que apunta el Consejo Nacional de Población (Conapo) relativas al hecho de que en México “entre las mujeres más jóvenes poco menos de una de cada seis (15.2 por ciento) tuvo a su primer hijo antes de cumplir la mayoría de edad”.
De acuerdo con el Conapo, “los dos estados que presentan los valores extremos son el Distrito Federal y Chiapas. En el primero de ellos, poco menos de una de cada cinco mujeres, que integran las generaciones más jóvenes, inicia la maternidad antes de cumplir 20 años de edad, mientras que en el segundo dicha proporción es de casi una de cada dos (49.5 por ciento)”
A ver, ¿qué haría nuestro suspirante a la presidencia en casos como el de Chiapas? ¿Qué le dice el espíritu de solidaridad que le enseñó a cultivar su madrecita? Espero que le diga que hay que ir hacia adelante sin considerar las ideas retrógradas de ciertos grupos religiosos y que es necesario procurar que las nuevas generaciones vivan serenamente y tengan la posibilidad de planificar su existencia, sin las presiones y obligaciones que implica tener prole a temprana edad.
Sabemos todos lo que usted quiere para su futuro, señor Peña, pero si de verdad quiere llegar tan lejos, deje de tratar a sus potenciales electores como si fueran retrasados mentales. Es importante que usted sepa que hay problemas mucho más serios e importantes, que hacer pública su vida privada que con todo respeto, interesa solamente a las revistas del corazón.
La verdad es que entre el suspirante que presenta a su mamá y el presidente que vestido de Chamula le pide a Dios que lo ilumine, lo único que se me ocurre decir es que en México de verdad ya no hay ni para donde hacerse...
miércoles, 5 de mayo de 2010
Políticos de la patada...
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
05 de mayo, 2010
Cada vez que encuentro información extraña, que se aleja de cualquier forma de raciocinio, que cae en el absurdo, la única expresión que me viene a la mente es “¡qué situación surreal!”. Pienso que estoy soñando, y es precisamente esa sensación onírica la que me permite hablar de surrealismo.
A decir verdad, encuentro exageradas ciertas actitudes absurdas por parte de los poderosos enmedio de una crisis global tan seria como la que estamos viviendo.
Serán los tiempos que corren, será que hay momentos en que algunos piensan que es mejor trivializar la realidad y hacerla un poco más ligera. Será que la misión de los medios de comunicación es exactamente distraer a la masa y provocar discusiones bizantinas que quiten la atención y la preocupación de los ciudadanos por los asuntos que son realmente importantes.
Voy al grano. Esta vez los diarios y los noticiarios de toda la península itálica se han ocupado durante horas de un asunto que raya en la banalidad. Se trata del resultado del encuentro de futbol entre los equipos Internazionale de Milán y Lazio.
Los medios refieren que “en un partido surreal, que tuvo una intensidad inferior hasta a la de un amistoso de pretemporada, Inter le ganó de visitante a Lazio por dos a cero”.
Hay que explicar que en la contienda por el scudetto, es decir, el campeonato del calcio italiano, hay dos escuadras que pelean el primer puesto: Roma e Internazionale. La diferencia de puntos es mínima, por lo que cada partido resulta importantísimo para ambos equipos.
El problema es que entre Roma y Lazio existe una rivalidad que francamente se puede definir como odio, y precisamente por este motivo el partido jugado el domingo 2 de mayo ha suscitado comentarios y protestas airadas de parte de los directivos del equipo romano. Los aficionados del Lazio aplaudieron los dos goles de la escuadra rival y aparentemente los jugadores laziales no hicieron nada para contrarrestar el ataque nerazzuro.
Por esta situación, lo menos que se ha dicho es que el campeonato de futbol ha perdido todo su valor y su espíritu de competencia.
Para quien se sorprenda por el argumento que estoy tratando, poco habitual en este espacio, voy directamente a la parte que considero no solamente absurda, sino hasta ridícula y fuera de tono. No cuentan en este caso las preferencias personales, -soy interista de hueso colorado- sino los hechos concretos.
Resulta que lo ocurrido durante el partido del domingo se ha convertido ni más ni menos que en un caso político. Tal cual.
Y es que nuestros amados y respetabilísimos representantes populares estuvieron a punto de iniciar lo que se conoce como una “interrogación parlamentaria”. Los senadores del Partido Democrático decidieron que era conveniente anunciar una interrogación, que técnicamente se define como “una pregunta que uno o más miembros del Parlamento italiano dirige ya sea a todo el gobierno o a un solo ministro con el fin de ser informados acerca de la veracidad de un hecho o de una noticia y acerca de las medidas que el gobierno propondrá o adoptará al respecto”.
De esta manera, los senadores del mencionado partido de izquierda señalaron que “hasta hace poco tiempo los últimos partidos del campeonato italiano de la Serie A se desarrollaban obligatoriamente en forma simultánea, para evitar que los equipos tuvieran ventajas derivadas de conocer los resultados de otros encuentros que podrían influir en el desarrollo del torneo, sea en consideración de la carrera por el scudetto o a la posibilidad de retroceder a la Serie B. Actualmente, en cambio, en consideración de los intereses de las televisoras que pretenden maximizar la audiencia distribuyendo los partidos en diferentes horarios, los encuentros de las últimas y decisivas jornadas no siguen ese criterio lógico con consecuencias sobre la lealtad deportiva. Interrogamos por lo tanto al presidente del Consejo de Ministros si que esta situación no altera la regularidad del campeonato italiano".
Increíble. Casi alucinante. Ahora resulta que los senadores del país de la bota se están preocupando por el sistema de competencia del futbol, están desperdiciando tiempo y energía discutiendo acerca de la legitimidad de un partido polémico, en lugar de ocuparse de situaciones serias y trascendentes.
Mientras los diputados se rasgan las vestiduras por el futbol, el Istat (Instituto Nacional de Estadística) informa que la tasa de desempleo del mes de marzo ha aumentado al 8.8 por ciento, contra el 8.6 de febrero, lo que representa un récord importante, porque se trata de la cifra más alarmante desde el año 2002. Y para esto, no hay una interrogación parlamentaria, aunque más bien la interrogación deberíamos hacerla los ciudadanos.
Tampoco se les ha ocurrido a los queridos representantes populares que aparte del calcio, los comunes mortales tenemos un problema cotidiano: el nuevo aumento de precio de gasolina y diesel, que representa un gasto adicional de 170 euros anuales para cada familia italiana. Pero de eso, nadie pregunta nada.
Y de igual manera, no hay interrogaciones hacia el caso vergonzoso del ministro de desarrollo económico, Claudio Scajola, que ha sido descubierto en una obscura operación por la cual habría recibido sin darse cuenta un departamento con vista al Coliseo de Roma por la módica cifra de 900 mil euros.
Los senadores se escandalizan por los resultados de un partido de futbol. Les preocupa seriamente el circo, dado que no tienen más pan para darle al pueblo. Y así actúan irracionalmente en nombre del “espíritu deportivo”.
Siento herir su espíritu de Fair Play, pero sinceramente no les pagamos para eso.
El buen juez por su casa empieza, y en lugar de sermonear y hacer escándalos por el desarrollo de las competencias deportivas, los parlamentarios italianos deberían enfrentarse a su trabajo cotidiano y a sus verdaderas obligaciones.
El caso ridículo ahí queda, como una prueba más de que también en los países que se autodenominan desarrollados la clase política es una de las mayores desgracias a las que los ciudadanos de a pie nos tenemos que enfrentar.
Lo malo es que teóricamente en una sociedad democrática esa desgracia nos la buscamos solos cuando nos equivocamos eligiendo y sosteniendo a los parásitos que viven (y muy bien) gracias a nuestros impuestos, es decir, gracias a nuestro trabajo. Qué vergüenza. Lo malo es que como ciudadana común, yo no tengo a quién interrogar...
05 de mayo, 2010
Cada vez que encuentro información extraña, que se aleja de cualquier forma de raciocinio, que cae en el absurdo, la única expresión que me viene a la mente es “¡qué situación surreal!”. Pienso que estoy soñando, y es precisamente esa sensación onírica la que me permite hablar de surrealismo.
A decir verdad, encuentro exageradas ciertas actitudes absurdas por parte de los poderosos enmedio de una crisis global tan seria como la que estamos viviendo.
Serán los tiempos que corren, será que hay momentos en que algunos piensan que es mejor trivializar la realidad y hacerla un poco más ligera. Será que la misión de los medios de comunicación es exactamente distraer a la masa y provocar discusiones bizantinas que quiten la atención y la preocupación de los ciudadanos por los asuntos que son realmente importantes.
Voy al grano. Esta vez los diarios y los noticiarios de toda la península itálica se han ocupado durante horas de un asunto que raya en la banalidad. Se trata del resultado del encuentro de futbol entre los equipos Internazionale de Milán y Lazio.
Los medios refieren que “en un partido surreal, que tuvo una intensidad inferior hasta a la de un amistoso de pretemporada, Inter le ganó de visitante a Lazio por dos a cero”.
Hay que explicar que en la contienda por el scudetto, es decir, el campeonato del calcio italiano, hay dos escuadras que pelean el primer puesto: Roma e Internazionale. La diferencia de puntos es mínima, por lo que cada partido resulta importantísimo para ambos equipos.
El problema es que entre Roma y Lazio existe una rivalidad que francamente se puede definir como odio, y precisamente por este motivo el partido jugado el domingo 2 de mayo ha suscitado comentarios y protestas airadas de parte de los directivos del equipo romano. Los aficionados del Lazio aplaudieron los dos goles de la escuadra rival y aparentemente los jugadores laziales no hicieron nada para contrarrestar el ataque nerazzuro.
Por esta situación, lo menos que se ha dicho es que el campeonato de futbol ha perdido todo su valor y su espíritu de competencia.
Para quien se sorprenda por el argumento que estoy tratando, poco habitual en este espacio, voy directamente a la parte que considero no solamente absurda, sino hasta ridícula y fuera de tono. No cuentan en este caso las preferencias personales, -soy interista de hueso colorado- sino los hechos concretos.
Resulta que lo ocurrido durante el partido del domingo se ha convertido ni más ni menos que en un caso político. Tal cual.
Y es que nuestros amados y respetabilísimos representantes populares estuvieron a punto de iniciar lo que se conoce como una “interrogación parlamentaria”. Los senadores del Partido Democrático decidieron que era conveniente anunciar una interrogación, que técnicamente se define como “una pregunta que uno o más miembros del Parlamento italiano dirige ya sea a todo el gobierno o a un solo ministro con el fin de ser informados acerca de la veracidad de un hecho o de una noticia y acerca de las medidas que el gobierno propondrá o adoptará al respecto”.
De esta manera, los senadores del mencionado partido de izquierda señalaron que “hasta hace poco tiempo los últimos partidos del campeonato italiano de la Serie A se desarrollaban obligatoriamente en forma simultánea, para evitar que los equipos tuvieran ventajas derivadas de conocer los resultados de otros encuentros que podrían influir en el desarrollo del torneo, sea en consideración de la carrera por el scudetto o a la posibilidad de retroceder a la Serie B. Actualmente, en cambio, en consideración de los intereses de las televisoras que pretenden maximizar la audiencia distribuyendo los partidos en diferentes horarios, los encuentros de las últimas y decisivas jornadas no siguen ese criterio lógico con consecuencias sobre la lealtad deportiva. Interrogamos por lo tanto al presidente del Consejo de Ministros si que esta situación no altera la regularidad del campeonato italiano".
Increíble. Casi alucinante. Ahora resulta que los senadores del país de la bota se están preocupando por el sistema de competencia del futbol, están desperdiciando tiempo y energía discutiendo acerca de la legitimidad de un partido polémico, en lugar de ocuparse de situaciones serias y trascendentes.
Mientras los diputados se rasgan las vestiduras por el futbol, el Istat (Instituto Nacional de Estadística) informa que la tasa de desempleo del mes de marzo ha aumentado al 8.8 por ciento, contra el 8.6 de febrero, lo que representa un récord importante, porque se trata de la cifra más alarmante desde el año 2002. Y para esto, no hay una interrogación parlamentaria, aunque más bien la interrogación deberíamos hacerla los ciudadanos.
Tampoco se les ha ocurrido a los queridos representantes populares que aparte del calcio, los comunes mortales tenemos un problema cotidiano: el nuevo aumento de precio de gasolina y diesel, que representa un gasto adicional de 170 euros anuales para cada familia italiana. Pero de eso, nadie pregunta nada.
Y de igual manera, no hay interrogaciones hacia el caso vergonzoso del ministro de desarrollo económico, Claudio Scajola, que ha sido descubierto en una obscura operación por la cual habría recibido sin darse cuenta un departamento con vista al Coliseo de Roma por la módica cifra de 900 mil euros.
Los senadores se escandalizan por los resultados de un partido de futbol. Les preocupa seriamente el circo, dado que no tienen más pan para darle al pueblo. Y así actúan irracionalmente en nombre del “espíritu deportivo”.
Siento herir su espíritu de Fair Play, pero sinceramente no les pagamos para eso.
El buen juez por su casa empieza, y en lugar de sermonear y hacer escándalos por el desarrollo de las competencias deportivas, los parlamentarios italianos deberían enfrentarse a su trabajo cotidiano y a sus verdaderas obligaciones.
El caso ridículo ahí queda, como una prueba más de que también en los países que se autodenominan desarrollados la clase política es una de las mayores desgracias a las que los ciudadanos de a pie nos tenemos que enfrentar.
Lo malo es que teóricamente en una sociedad democrática esa desgracia nos la buscamos solos cuando nos equivocamos eligiendo y sosteniendo a los parásitos que viven (y muy bien) gracias a nuestros impuestos, es decir, gracias a nuestro trabajo. Qué vergüenza. Lo malo es que como ciudadana común, yo no tengo a quién interrogar...
miércoles, 21 de abril de 2010
Calderón: Ingenuo y cantador...
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
21 de abril, 2010
Una vez más me encuentro frente a una situación que me deja con la boca abierta y me permite comprobar que México (empezando por su gobierno) es ni más ni menos la cuna del surrealismo. Comencemos por el principio. Honestamente ni siquiera le di importancia a las declaraciones hechas hace algunos días por el cantante español Joaquín Sabina durante una conferencia de prensa efectuada en México.
Sabina sin duda es bueno en su trabajo, le reconozco algunas canciones magníficas, pero no me hace enloquecer y mucho menos lo considero un líder de opinión con un enorme peso.
Sin embargo, todo parece indicar que sus puntos de vista (que entre paréntesis son muy acertados) calaron hondo en el sentir de las autoridades nacionales.
El pasado 12 de abril, el cantautor español tuvo la ocurrencia de arrancarse con críticas como “enfrentarse al crimen organizado es una acción algo ingenua. Parece mentira que no supiera (el presidente Felipe Calderón) que la policía está completamente infiltrada en todo eso y parece mentira (sic) que esa guerra no la puede ganar él y no la puede ganar nadie”
Digamos que el cantante no descubrió el hilo negro ni el agua caliente. Es una situación que conocemos todos, y casi todos pensamos también que Calderón es... sí, llamémoslo ingenuo por no ser irrespetuosos, aunque francamente en mi pueblo les decimos de otra manera.
Además, Sabina tuvo la osadía de hablar de la necesidad de legalizar las drogas. “Con la legalización no se acaba la droga, pero sí se termina con la corrupción, muerte, los asesinatos y con la infiltración en el poder”. Otra declaración que compartimos muchos, y que resulta incómoda para otros, empecinados en negar la realidad.
Lo que me parece del todo fuera de lugar, inadecuado y obviamente también surreal, es que de inmediato aparecieran respuestas oficiales. Sí, oficiales.
Me parece casi ofensivo hacia los millones de mexicanos que el mismísimo secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, enviara una carta a Joaquín Sabina, en la que negó que el gobierno federal enfrente con ingenuidad al crimen organizado.
Y digo que es ofensivo porque las demandas de justicia, de seguridad pública y de acciones concretas, claras y efectivas del gobierno son contínuas y parten de los mismos mexicanos. ¿Cuándo se ha visto que el segundo de a bordo del gobierno nacional dirija siquiera una mirada,-ya no digamos una misiva- a los muchos compatriotas que son víctimas directa o indirectamente de la famosa guerra al narcotráfico?
Muy diligente, muy efectivo, muy accesible, el secretario Gómez Mont tuvo la delicadeza de explicar a un cantante extranjero -obviamente, en términos demagógicos y poco convincentes- que “la decisión de actuar contra del crimen organizado partió de un diagnostico que cada día muestra resultados mas contundentes, y avanza en el fortalecimiento de las instituciones de seguridad publica y el sistema de justicia, con el objetivo de que estas sean eficaces, transparentes y modernas"... bla, bla, bla.
Ajá. A ver si luego alguien explica lo que el brillante secretario quizo decir en su cesuda carta. Pero sobre todo, a ver quién nos dice por qué solamente seis días después de sus osadas declaraciones, Joaquín Sabina fue invitado ni más ni menos que a comer a Los Pinos.
Y no una comida cualquiera. Al parecer se trató de un huateque de esos que hacen época, al que asistieron Consuelo Salazar, directora del Conaculta; el ya mencionado Gómez Mont y el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero. Parte de la plana mayor en una fiestecita amenizada por el Mariachi de la Secretaría de Marina en la que al parecer hasta Felipe Calderón se puso a cantar.
Mientras a los que ya les dieron las diez y las once es a los otros, a los mexicanos que están cada vez más asustados y hartos de la famosa guerra al narcotráfico, pero que no tienen un micrófono ni mucho menos todos los medios de comunicación disponibles para decir lo que piensan.
Como siempre, las torpezas del gobierno federal se suceden. Porque sinceramente, es a todos los mexicanos a los que el presidente debería explicar lo que está haciendo, claramente, sin giros de palabras, sin discursos inútiles.
Es a los familiares de las víctimas inocentes de su guerra a quienes debería invitar a desayunar, a comer y a cenar a los Pinos, a ver si en todo ese tiempo los convence de que sus acciones son justas e inteligentes.
Y no creo que una reunión con esas personas terminaría precisamente con un tequilita y una cancioncita.
Ahora resulta que tiene ir a México un cantante extranjero a decir verdades tan grandes como una casa para que el gobierno trate de explicar lo inexplicable. Eso es surreal. Y vergonzoso.
A mí francamente también ya me dieron las diez... y las once, y la una y las dos... Y eso que estoy a miles de kilómetros de distancia, y en estos días aislada gracias a un impertinente volcán islandés de nombre impronunciable... Pero pienso en mis compatriotas y en mis seres queridos y en lo injusta y absurda que es la guerra que Calderón insiste en continuar...
Obviamente a mí no me van a invitar a comer a Los Pinos, pero ni falta hace. No creo que con un mariachi, un tequila y una cantadita ridícula el presidente pueda convencerme de que está haciendo las cosas bien... Cosa que por cierto también ocurrió a Sabina, que comió, bebió y simplemente a Calderón no le creyó.
21 de abril, 2010
Una vez más me encuentro frente a una situación que me deja con la boca abierta y me permite comprobar que México (empezando por su gobierno) es ni más ni menos la cuna del surrealismo. Comencemos por el principio. Honestamente ni siquiera le di importancia a las declaraciones hechas hace algunos días por el cantante español Joaquín Sabina durante una conferencia de prensa efectuada en México.
Sabina sin duda es bueno en su trabajo, le reconozco algunas canciones magníficas, pero no me hace enloquecer y mucho menos lo considero un líder de opinión con un enorme peso.
Sin embargo, todo parece indicar que sus puntos de vista (que entre paréntesis son muy acertados) calaron hondo en el sentir de las autoridades nacionales.
El pasado 12 de abril, el cantautor español tuvo la ocurrencia de arrancarse con críticas como “enfrentarse al crimen organizado es una acción algo ingenua. Parece mentira que no supiera (el presidente Felipe Calderón) que la policía está completamente infiltrada en todo eso y parece mentira (sic) que esa guerra no la puede ganar él y no la puede ganar nadie”
Digamos que el cantante no descubrió el hilo negro ni el agua caliente. Es una situación que conocemos todos, y casi todos pensamos también que Calderón es... sí, llamémoslo ingenuo por no ser irrespetuosos, aunque francamente en mi pueblo les decimos de otra manera.
Además, Sabina tuvo la osadía de hablar de la necesidad de legalizar las drogas. “Con la legalización no se acaba la droga, pero sí se termina con la corrupción, muerte, los asesinatos y con la infiltración en el poder”. Otra declaración que compartimos muchos, y que resulta incómoda para otros, empecinados en negar la realidad.
Lo que me parece del todo fuera de lugar, inadecuado y obviamente también surreal, es que de inmediato aparecieran respuestas oficiales. Sí, oficiales.
Me parece casi ofensivo hacia los millones de mexicanos que el mismísimo secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, enviara una carta a Joaquín Sabina, en la que negó que el gobierno federal enfrente con ingenuidad al crimen organizado.
Y digo que es ofensivo porque las demandas de justicia, de seguridad pública y de acciones concretas, claras y efectivas del gobierno son contínuas y parten de los mismos mexicanos. ¿Cuándo se ha visto que el segundo de a bordo del gobierno nacional dirija siquiera una mirada,-ya no digamos una misiva- a los muchos compatriotas que son víctimas directa o indirectamente de la famosa guerra al narcotráfico?
Muy diligente, muy efectivo, muy accesible, el secretario Gómez Mont tuvo la delicadeza de explicar a un cantante extranjero -obviamente, en términos demagógicos y poco convincentes- que “la decisión de actuar contra del crimen organizado partió de un diagnostico que cada día muestra resultados mas contundentes, y avanza en el fortalecimiento de las instituciones de seguridad publica y el sistema de justicia, con el objetivo de que estas sean eficaces, transparentes y modernas"... bla, bla, bla.
Ajá. A ver si luego alguien explica lo que el brillante secretario quizo decir en su cesuda carta. Pero sobre todo, a ver quién nos dice por qué solamente seis días después de sus osadas declaraciones, Joaquín Sabina fue invitado ni más ni menos que a comer a Los Pinos.
Y no una comida cualquiera. Al parecer se trató de un huateque de esos que hacen época, al que asistieron Consuelo Salazar, directora del Conaculta; el ya mencionado Gómez Mont y el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero. Parte de la plana mayor en una fiestecita amenizada por el Mariachi de la Secretaría de Marina en la que al parecer hasta Felipe Calderón se puso a cantar.
Mientras a los que ya les dieron las diez y las once es a los otros, a los mexicanos que están cada vez más asustados y hartos de la famosa guerra al narcotráfico, pero que no tienen un micrófono ni mucho menos todos los medios de comunicación disponibles para decir lo que piensan.
Como siempre, las torpezas del gobierno federal se suceden. Porque sinceramente, es a todos los mexicanos a los que el presidente debería explicar lo que está haciendo, claramente, sin giros de palabras, sin discursos inútiles.
Es a los familiares de las víctimas inocentes de su guerra a quienes debería invitar a desayunar, a comer y a cenar a los Pinos, a ver si en todo ese tiempo los convence de que sus acciones son justas e inteligentes.
Y no creo que una reunión con esas personas terminaría precisamente con un tequilita y una cancioncita.
Ahora resulta que tiene ir a México un cantante extranjero a decir verdades tan grandes como una casa para que el gobierno trate de explicar lo inexplicable. Eso es surreal. Y vergonzoso.
A mí francamente también ya me dieron las diez... y las once, y la una y las dos... Y eso que estoy a miles de kilómetros de distancia, y en estos días aislada gracias a un impertinente volcán islandés de nombre impronunciable... Pero pienso en mis compatriotas y en mis seres queridos y en lo injusta y absurda que es la guerra que Calderón insiste en continuar...
Obviamente a mí no me van a invitar a comer a Los Pinos, pero ni falta hace. No creo que con un mariachi, un tequila y una cantadita ridícula el presidente pueda convencerme de que está haciendo las cosas bien... Cosa que por cierto también ocurrió a Sabina, que comió, bebió y simplemente a Calderón no le creyó.
miércoles, 14 de abril de 2010
Elecciones regionales en Italia... un paso hacia la nueva dictadura?
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
14 de abril, 2010
Al momento de escribir estas líneas me doy cuenta de que podría haberlo hecho de la misma manera antes de que todo ocurriera, en una especie de artículo profético y sin lugar a dudas habría acertado.
Las elecciones regionales en Italia, que se efectuaron el domingo 28 y el lunes 29 de marzo han arrojado un resultado que sin ser una maga o una vidente, una servidora conocía ya: abstencionismo récord y triunfo de Berlusconi.
No se necesita ser un profundo conocedor de la política. Tampoco es necesario ser un analista cesudo de esos que descubren el hilo negro y llenan todos los espacios mediáticos para saber que los ciudadanos italianos están literalmente hartos de sus políticos de ínfima categoría y como lógica represalia han decidido sencillamente no participar en los comicios.
Lo malo es que entre el abstencionismo y la falta de confianza en una oposición tibia y complaciente, los italianos terminaron favoreciendo a su maravilloso y ejemplar premier, Silvio Berlusconi, y a la neo fascista Lega Nord.
De las 13 regiones italianas en las que celebraron comicios, la agrupación de centro-derecha del primer ministro triunfó en un total de seis, cuatro más que en las elecciones anteriores.
Lazio -que incluye la capital del país, Roma- y Piamonte, importante región del norte cuya capital es Turín son dos de las regiones donde la derecha Berlusconiana obtuvo triunfos más que significativos.
Además, las sureñas Campania -cuya capital es Nápoles- y Calabria favorecieron a la derecha, en unas elecciones donde la gran vencedora fue la apatía y donde los electores italianos manifestaron su profunda desilusión.
La participación ciudadana fue la más baja en los últimos quince años. Sólo un 64% de los 41 millones de italianos habilitados para votar pasaron por las urnas, un 8% menos que en las elecciones regionales del 2005.
Como en Francia, -donde hace un par de semanas los ciudadanos dieron un fuerte golpe a Nicolás Sarkosy- se impuso el abstencionismo también en Italia. La diferencia es que quienes allá acudieron a votar, prácticamente resucitaron al partido socialista, dejando al polémico gobernante con un palmo de narices, puesto que solamente una de las regiones del país Galo será gobernada por la derecha.
Ni hablar, Italia no siguió el ejemplo de sus vecinos y demostró con ello que es un país conservador que definitivamente no está apreniendo la lección y por el contrario, sigue dejando en manos de un solo hombre prácticamente todo el poder.
Ni los escándalos contínuos del último año han hecho cambiar el ánimo de los habitantes del país de la bota. En definitiva, no les importa si Berlusconi se ha convertido casi en un dictador que pretende a toda costa manejar a su antojo las conciencias y hasta modificar las leyes a su conveniencia.
Al final, le han permitido no solamente mantener las regiones donde su partido ya gobernaba, sino que además han ampliado su esfera de poder, dándole la posibilidad de que los representantes de su partido tengan en sus manos el destino de regiones tan importantes como Lazio y Piamonte.
Y es digno de mencionar lo ocurrido en Piamonte, donde la victoria de la derecha por una mínima diferencia tiene que ver con la presencia de un “tercero en discordia”, el llamado Movimiento Cinco Estrellas, promovido por el cómico de izquierda Beppe Grillo, que ha conquistado los votos suficientes como para quitarle puntos porcentuales a Mercedes Bresso, la candidata de la coalición que realmente estaba dando batalla a la derecha, representada por Roberto Cota, candidato de la Lega Nord.
El Piamonte ha sido el mejor ejemplo de que existe realmente el llamado “voto útil”, pues dar la preferencia a un mini partido ayudó indudablemente a la derecha a conquistar con un mínimo margen la presidencia de la Región.
Y en Campania sorprende ver que la candidata más votada de Italia ha sido la ministra Mara Carfagna, la ex vedette que ha llegado a ser la titular del Ministerio de la igualdad de oportunidades cuyo único mérito, aparte de la belleza física es ser una gran amiga del premier Berlusconi.
Ni hablar. Sinceramente uno se queda sin palabras cuando escucha el discurso triunfal de Berlusca que habla de que en estas elecciones “el amor ha vencido al odio y a la envidia”.
Personalmente no lo llamo amor. Pero dejo a los lectores las conclusiones que consideren pertinentes. No pienso que exista un país europeo más conservador que Italia. Tampoco pienso que el gobierno de Berlusconi esté llevando a mejorar las condiciones de vida de la mayoría.
Lo que creo es que hace falta una oposición fuerte y real que lleve a las urnas a la gente pensante. Hace falta una verdadera esperanza de cambio y movimiento, antes de que la bota itálica termine por revivir los tiempos de la dictadura.
14 de abril, 2010
Al momento de escribir estas líneas me doy cuenta de que podría haberlo hecho de la misma manera antes de que todo ocurriera, en una especie de artículo profético y sin lugar a dudas habría acertado.
Las elecciones regionales en Italia, que se efectuaron el domingo 28 y el lunes 29 de marzo han arrojado un resultado que sin ser una maga o una vidente, una servidora conocía ya: abstencionismo récord y triunfo de Berlusconi.
No se necesita ser un profundo conocedor de la política. Tampoco es necesario ser un analista cesudo de esos que descubren el hilo negro y llenan todos los espacios mediáticos para saber que los ciudadanos italianos están literalmente hartos de sus políticos de ínfima categoría y como lógica represalia han decidido sencillamente no participar en los comicios.
Lo malo es que entre el abstencionismo y la falta de confianza en una oposición tibia y complaciente, los italianos terminaron favoreciendo a su maravilloso y ejemplar premier, Silvio Berlusconi, y a la neo fascista Lega Nord.
De las 13 regiones italianas en las que celebraron comicios, la agrupación de centro-derecha del primer ministro triunfó en un total de seis, cuatro más que en las elecciones anteriores.
Lazio -que incluye la capital del país, Roma- y Piamonte, importante región del norte cuya capital es Turín son dos de las regiones donde la derecha Berlusconiana obtuvo triunfos más que significativos.
Además, las sureñas Campania -cuya capital es Nápoles- y Calabria favorecieron a la derecha, en unas elecciones donde la gran vencedora fue la apatía y donde los electores italianos manifestaron su profunda desilusión.
La participación ciudadana fue la más baja en los últimos quince años. Sólo un 64% de los 41 millones de italianos habilitados para votar pasaron por las urnas, un 8% menos que en las elecciones regionales del 2005.
Como en Francia, -donde hace un par de semanas los ciudadanos dieron un fuerte golpe a Nicolás Sarkosy- se impuso el abstencionismo también en Italia. La diferencia es que quienes allá acudieron a votar, prácticamente resucitaron al partido socialista, dejando al polémico gobernante con un palmo de narices, puesto que solamente una de las regiones del país Galo será gobernada por la derecha.
Ni hablar, Italia no siguió el ejemplo de sus vecinos y demostró con ello que es un país conservador que definitivamente no está apreniendo la lección y por el contrario, sigue dejando en manos de un solo hombre prácticamente todo el poder.
Ni los escándalos contínuos del último año han hecho cambiar el ánimo de los habitantes del país de la bota. En definitiva, no les importa si Berlusconi se ha convertido casi en un dictador que pretende a toda costa manejar a su antojo las conciencias y hasta modificar las leyes a su conveniencia.
Al final, le han permitido no solamente mantener las regiones donde su partido ya gobernaba, sino que además han ampliado su esfera de poder, dándole la posibilidad de que los representantes de su partido tengan en sus manos el destino de regiones tan importantes como Lazio y Piamonte.
Y es digno de mencionar lo ocurrido en Piamonte, donde la victoria de la derecha por una mínima diferencia tiene que ver con la presencia de un “tercero en discordia”, el llamado Movimiento Cinco Estrellas, promovido por el cómico de izquierda Beppe Grillo, que ha conquistado los votos suficientes como para quitarle puntos porcentuales a Mercedes Bresso, la candidata de la coalición que realmente estaba dando batalla a la derecha, representada por Roberto Cota, candidato de la Lega Nord.
El Piamonte ha sido el mejor ejemplo de que existe realmente el llamado “voto útil”, pues dar la preferencia a un mini partido ayudó indudablemente a la derecha a conquistar con un mínimo margen la presidencia de la Región.
Y en Campania sorprende ver que la candidata más votada de Italia ha sido la ministra Mara Carfagna, la ex vedette que ha llegado a ser la titular del Ministerio de la igualdad de oportunidades cuyo único mérito, aparte de la belleza física es ser una gran amiga del premier Berlusconi.
Ni hablar. Sinceramente uno se queda sin palabras cuando escucha el discurso triunfal de Berlusca que habla de que en estas elecciones “el amor ha vencido al odio y a la envidia”.
Personalmente no lo llamo amor. Pero dejo a los lectores las conclusiones que consideren pertinentes. No pienso que exista un país europeo más conservador que Italia. Tampoco pienso que el gobierno de Berlusconi esté llevando a mejorar las condiciones de vida de la mayoría.
Lo que creo es que hace falta una oposición fuerte y real que lleve a las urnas a la gente pensante. Hace falta una verdadera esperanza de cambio y movimiento, antes de que la bota itálica termine por revivir los tiempos de la dictadura.
miércoles, 24 de marzo de 2010
La Iglesia católica y su vergonzosa doble moral...
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
23 de marzo, 2010
Esta mañana del 23 de marzo, escuchando las noticias y revisando los diarios italianos, no he podido evitar quedarme con la boca abierta ante lo que no sé si es un acto de inconsciencia, de fanatismo religioso, de cinismo o una simple falta de tacto de parte de un representante de una de las instituciones más desprestigiadas de los últimos tiempos.
Resulta que como preludio a las próximas elecciones regionales que se efectuarán en el país de la bota el domingo y el lunes próximos, el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), el cardenal Tarcisio Bagnasco, dijo que electores católicos “deben votar contra los abortistas”.
El prelado afirmó que “la defensa de la vida, ante todo contra el delito inconmensurable del aborto en todas sus formas, es uno de los valores no negociables según los cuales los católicos deben votar en las próximas elecciones.”
No me parece -con todo respeto- el mejor momento para que la Iglesia católica intente influir en la decisión electoral de los italianos.
En realidad no creo que sea el mejor momento para que las altas jerarquías eclesiásticas traten de controlar la moral y/o la vida privada de nadie.
Lo sabemos todos, en estos días ha vuelto de nuevo al escenario mediático la terrible historia de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes en diversas partes del planeta.
De hecho el papa Benedicto XVI ha intervenido directamente con una carta dirigida a las víctimas de abusos sexuales en Irlanda, misiva que sin embargo no ha satisfecho a los irlandeses, que esperaban que el Papa se disculpara por el ocultamiento de los delitos o por el hecho de que sacerdotes declarados culpables no fueran entregados a la policía sino trasladados a otra comunidad.
Nada de eso. La Iglesia a través de su máximo dirigente no ha hecho más que denunciar los “crímenes anormales”, la “ vergüenza y el deshonor”, la violación de la dignidad de las víctimas, el golpe infligido a la Iglesia “hasta un punto tal al que no habían llegado siquiera siglos de persecución”.
La carta del Papa habla de que “muy a menudo las práctica sacramentales y devocionales, la oración cotidiana y los retiros anuales” fueron “desatendidos”. “Y es en este contexto general” de “debilitamiento de la fe” y de “pérdida de respeto por la Iglesia y por sus enseñanzas” donde “debemos intentar comprender el desconcertante problema del abuso sexual de los menores”.
No se toca en ningún momento la realidad del problema, el que podría ser uno de los orígenes fundamentales de tan grave situación y es el hecho de que mientras los sacerdotes vivan en la antinaturalidad del celibato, tendrán dificultades psicológicas severas para controlar su sexualidad.
El teólogo español José María Castillo, a quien el papa Joseph Ratzinger retiró la jerarquía como catedrático de Teología en Granada por sus opiniones, asegura que “la única religión que queda en el mundo exigiendo a sus ministros la obligación de renunciar al matrimonio es la católica. Además, también es la única religión que se ve en la penosa situación de soportar tantas denuncias de curas que cometen abusos. No puede ser mera coincidencia”.
Y que conste que no pretendo reducir el problema a la existencia del celibato. Pero es importante. Como también es importante decir que mientras los sacerdotes no participen normalmente en la vida de la sociedad, es decir, mientras no sean padres de familia y conozcan profundamente las necesidades de los comunes mortales, continuarán a juzgar y a condenar situaciones tan delicadas y personales como son el derecho al aborto o -por ejemplo- las uniones entre personas del mismo sexo.
Por eso molesta la posición del cardenal Bagnasco, que decide así como así que es momento de dar una palmadita en la espalda a Silvio Berlusconi, tratando de influir en el ánimo de los electores católicos que deberían -según su punto de vista- decidir dar su voto a los políticos defensores de la vida.
No me parece una coincidencia que el mismo día el premier italiano haya elogiado la carta del papa a los irlandeses diciendo a través de un comunicado oficial y en nombre de su gobierno que envía "todo el afecto, cercanía y solidaridad del pueblo italiano" a Ratzinger y enfatiza el "carisma, la humildad y la respuesta extraordinariamente eficaz" de éste ante los abusos a menores por parte de sacerdotes católicos.
En pocas palabras, el premier y la Iglesia católica se hicieron uno para advertir acerca del peligro de dar el voto a quienes no son conservadores.
Esta especie de alianza llega en un momento en que Berlusconi gracias a los escándalos en que se ha visto involucrado siente la necesidad de convocar al pueblo católico italiano para combatir a sus enemigos políticos.
No me sorprenden las declaraciones hechas a la prensa por Tarcisio Bagnasco, que denuncia "las actitudes de anticristianismo radical y demencial" que se están "difundiendo por Europa de forma rastrera".
Se trata de una situación crítica para la Iglesia y para la derecha, de ahí que sea necesario que ambos unan sus fuerzas para tratar de dictar a los ciudadanos lo que deben hacer convirtiendo en materia electoral lo que en realidad pertenece a la esfera privada.
Aparte de todo, es sencillamente inútil aconsejar a los italianos votar por quien es contrario al aborto, simplemente porque en este país la interrupción de la gravidez es legal “dentro de los primeros noventa días de embarazo, en caso de que haya serio peligro para la salud física y psíquica de la madre; existan dificultades económicas, sociales o familiares; o bien ante el temor de anormalidades o malformaciones del que va a nacer.” Y esta ley fue aprobada desde el 22 de mayo de 1978, así que los comentarios de Bagnasco sinceramente parecen estar demás.
A decir verdad, se trata de una desafortunada e inútil intervención del clero que ultimamente no hace más que evidenciar una peligrosa y patética doble moral. Vergonzoso.
23 de marzo, 2010
Esta mañana del 23 de marzo, escuchando las noticias y revisando los diarios italianos, no he podido evitar quedarme con la boca abierta ante lo que no sé si es un acto de inconsciencia, de fanatismo religioso, de cinismo o una simple falta de tacto de parte de un representante de una de las instituciones más desprestigiadas de los últimos tiempos.
Resulta que como preludio a las próximas elecciones regionales que se efectuarán en el país de la bota el domingo y el lunes próximos, el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), el cardenal Tarcisio Bagnasco, dijo que electores católicos “deben votar contra los abortistas”.
El prelado afirmó que “la defensa de la vida, ante todo contra el delito inconmensurable del aborto en todas sus formas, es uno de los valores no negociables según los cuales los católicos deben votar en las próximas elecciones.”
No me parece -con todo respeto- el mejor momento para que la Iglesia católica intente influir en la decisión electoral de los italianos.
En realidad no creo que sea el mejor momento para que las altas jerarquías eclesiásticas traten de controlar la moral y/o la vida privada de nadie.
Lo sabemos todos, en estos días ha vuelto de nuevo al escenario mediático la terrible historia de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes en diversas partes del planeta.
De hecho el papa Benedicto XVI ha intervenido directamente con una carta dirigida a las víctimas de abusos sexuales en Irlanda, misiva que sin embargo no ha satisfecho a los irlandeses, que esperaban que el Papa se disculpara por el ocultamiento de los delitos o por el hecho de que sacerdotes declarados culpables no fueran entregados a la policía sino trasladados a otra comunidad.
Nada de eso. La Iglesia a través de su máximo dirigente no ha hecho más que denunciar los “crímenes anormales”, la “ vergüenza y el deshonor”, la violación de la dignidad de las víctimas, el golpe infligido a la Iglesia “hasta un punto tal al que no habían llegado siquiera siglos de persecución”.
La carta del Papa habla de que “muy a menudo las práctica sacramentales y devocionales, la oración cotidiana y los retiros anuales” fueron “desatendidos”. “Y es en este contexto general” de “debilitamiento de la fe” y de “pérdida de respeto por la Iglesia y por sus enseñanzas” donde “debemos intentar comprender el desconcertante problema del abuso sexual de los menores”.
No se toca en ningún momento la realidad del problema, el que podría ser uno de los orígenes fundamentales de tan grave situación y es el hecho de que mientras los sacerdotes vivan en la antinaturalidad del celibato, tendrán dificultades psicológicas severas para controlar su sexualidad.
El teólogo español José María Castillo, a quien el papa Joseph Ratzinger retiró la jerarquía como catedrático de Teología en Granada por sus opiniones, asegura que “la única religión que queda en el mundo exigiendo a sus ministros la obligación de renunciar al matrimonio es la católica. Además, también es la única religión que se ve en la penosa situación de soportar tantas denuncias de curas que cometen abusos. No puede ser mera coincidencia”.
Y que conste que no pretendo reducir el problema a la existencia del celibato. Pero es importante. Como también es importante decir que mientras los sacerdotes no participen normalmente en la vida de la sociedad, es decir, mientras no sean padres de familia y conozcan profundamente las necesidades de los comunes mortales, continuarán a juzgar y a condenar situaciones tan delicadas y personales como son el derecho al aborto o -por ejemplo- las uniones entre personas del mismo sexo.
Por eso molesta la posición del cardenal Bagnasco, que decide así como así que es momento de dar una palmadita en la espalda a Silvio Berlusconi, tratando de influir en el ánimo de los electores católicos que deberían -según su punto de vista- decidir dar su voto a los políticos defensores de la vida.
No me parece una coincidencia que el mismo día el premier italiano haya elogiado la carta del papa a los irlandeses diciendo a través de un comunicado oficial y en nombre de su gobierno que envía "todo el afecto, cercanía y solidaridad del pueblo italiano" a Ratzinger y enfatiza el "carisma, la humildad y la respuesta extraordinariamente eficaz" de éste ante los abusos a menores por parte de sacerdotes católicos.
En pocas palabras, el premier y la Iglesia católica se hicieron uno para advertir acerca del peligro de dar el voto a quienes no son conservadores.
Esta especie de alianza llega en un momento en que Berlusconi gracias a los escándalos en que se ha visto involucrado siente la necesidad de convocar al pueblo católico italiano para combatir a sus enemigos políticos.
No me sorprenden las declaraciones hechas a la prensa por Tarcisio Bagnasco, que denuncia "las actitudes de anticristianismo radical y demencial" que se están "difundiendo por Europa de forma rastrera".
Se trata de una situación crítica para la Iglesia y para la derecha, de ahí que sea necesario que ambos unan sus fuerzas para tratar de dictar a los ciudadanos lo que deben hacer convirtiendo en materia electoral lo que en realidad pertenece a la esfera privada.
Aparte de todo, es sencillamente inútil aconsejar a los italianos votar por quien es contrario al aborto, simplemente porque en este país la interrupción de la gravidez es legal “dentro de los primeros noventa días de embarazo, en caso de que haya serio peligro para la salud física y psíquica de la madre; existan dificultades económicas, sociales o familiares; o bien ante el temor de anormalidades o malformaciones del que va a nacer.” Y esta ley fue aprobada desde el 22 de mayo de 1978, así que los comentarios de Bagnasco sinceramente parecen estar demás.
A decir verdad, se trata de una desafortunada e inútil intervención del clero que ultimamente no hace más que evidenciar una peligrosa y patética doble moral. Vergonzoso.
miércoles, 17 de marzo de 2010
La profesión más peligrosa -y hermosa- del mundo
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
17 de marzo, 2010
Esta semana escribo seriamente preocupada y sobre todo, profundamente indignada. Hablar de poca libertad de expresión en estos tiempos en que el alcance de los medios se ha ampliado a niveles casi de ciencia ficción parece absurdo.
Y sin embargo, la represión en países pseudodemocráticos existe, no obstante los notables adelantos tecnológicos que debería permitir a los informadores comunicar prácticamente cualquier idea sin considerar límites de tiempo o espacio y obviamente, sin censura alguna en el contenido.
Los límites sin embargo, persisten, y tienen que ver con los intereses políticos y económicos y la seria dificultad de algunos poderosos para enfrentar el hecho que alguna información para ellos inconveniente venga publicada.
En los últimos días he leído con interés las reflexiones de la editorialista Martha Gómez, que en su espacio del diario Milenio denuncia que Iván Carmona, reportero gráfico del mencionado medio, “luego de realizar sus tomas, en medio de un fuerte operativo de seguridad en el que participaban policías municipales y de la ASE, fue abordado por la familia del fallecido, y tras una discusión le arrebataron su cámara, le dieron un cabezazo y le borraron la tarjeta en la que traía su material fotográfico de todo el día.”
A la agresión por parte de los familiares de la víctima, dice la columnista, hay que sumar “que los uniformados se hayan comportado únicamente como testigos del incidente sin intervenir en apoyo de quien sólo cumplía su trabajo.”
Asimismo, comenta cómo en un acto francamente inconcebible de censura hacia sus proprios colegas, el presidente de la Asociación de Periodistas del Valle de Toluca, Prisco Árciga, durante el montaje de una muestra fotográfica “pidió que se retirara una gráfica de Sandra Luz Rodríguez, en la que aparece una mujer hincada, desnuda y con una bolsa de papel estraza en la cara con la leyenda 'Vivo en Toluca y me da pena'”.
Debo decir que no sé qué me indigna más, si la cerrazón y la falta de respeto de un periodista hacia sus compañeros, que considero no solamente absurda, sino imperdonable, o la situación de total inseguridad en que trabaja la prensa mexicana.
Probablemente el primer caso se limita a la estupidez de una persona.
Lo que verdaderamente me deja pensando son las tremendas condiciones en que están trabajando los periodistas mexicanos.
Me queda claro que quienes eligen la profesión están hechos de otra pasta. Viven de adrenalina, saben perfectamente que su trabajo les puede traer problemas y sin embargo, en la mayoría de los casos enfrentan la situación y raramente piden el apoyo de las autoridades, porque saben bien que no lo tendrán.
La organización Reporteros sin Fronteras en su página web habla acerca del modo en que se trabaja en nuestro país, donde “la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas (FEADP) no ha obtenido ningún resultado significativo después de su creación, en febrero de 2006. La lucha contra el narcotráfico emprendida en diciembre de ese año por el gobierno federal, anunciada por el presidente Felipe Calderón, ha vuelto la situación casi insostenible”.
Solamente en lo que va del 2010, han sido asesinados cuatro periodistas. Reporteros sin Fronteras señala que “con 61 periodistas asesinados después de 2000 y otros nueve desaparecidos después de 2003, México se encuentra en el lugar 137 de 175 de la clasificación mundial... en el año 2009.”
Y no sólo: “la pasividad, la negligencia o la neutralización mutua de instituciones de más dedicadas a la defensa de la libertad de prensa en todos los niveles del poder... no son las únicas en tela de juicio en la perpetuación del calvario de la prensa mexicana... las autoridades también se han convertido en cómplices, e incluso responsables, de graves violaciones de los derechos humanos, entre otros el de informar.”
Pensar en que quienes verdaderamente cumplen con su deber y se esfuerzan por llevar a cabo su trabajo de la mejor forma posible ponen en riesgo su vida cotidianamente, es un asunto demasiado serio.
Lo más difícil es saber que -al menos en el estado de México- los periodistas no tienen siquiera un punto de referencia, una asociación capaz de pelear por sus derechos, en grado de protegerlos en caso de necesidad.
Por el contrario, es aberrante que en lugar de sostén moral, los trabajadores de la información que inocentemente se unen a una asociación creada por su proprio gremio, encuentren gestos deplorables de represión. Es precisamente ahí donde se puede comprender que en casos extremos sus propios colegas los dejarían morir solos.
Ojalá que la situación mejore. Espero de corazón que así suceda, porque a decir verdad es injusto e inmoral que quien tiene la vocación de servicio y ejerce honestamente el periodismo viva en el miedo y en la represión.
Y para cerrar, debo aclarar que también en Italia la situación referente a la libertad de expresión atraviesa un momento delicado. El último escándalo que involucra a Silvio Berlusconi tiene que ver precisamente con una investigación que se realiza en la ciudad de Trani, al sur del país, donde la fiscalía estaría investigando al premier quien habría sido descubierto gracias a algunas interceptaciones telefónicas mientras intentaba vetar Anno Zero, un programa de televisión terriblemente crítico hacia el premier en que su conductor, Michele Santoro, semanalmente publica información decididamente contraria a los intereses del jefe del gobierno italiano.
Esto, sin contar que hasta el próximo mes la televisión pública de Italia no transmitirá sus principipales programas de análisis político. Esto, porque el Consejo de Administración de la RAI, (Radio y Televesión Italiana) decidió suspender todos los talk show que tratan la actualidad y la información política hasta las elecciones regionales, que se celebrarán al final de marzo.
Esta también es represión. Esta también es dificultad para ejercer la que debería en todo caso seguir siendo la profesión más hermosa del mundo. Y ni modo, en todos lados se cuecen habas... Lamentable, ¿no es verdad?
17 de marzo, 2010
Esta semana escribo seriamente preocupada y sobre todo, profundamente indignada. Hablar de poca libertad de expresión en estos tiempos en que el alcance de los medios se ha ampliado a niveles casi de ciencia ficción parece absurdo.
Y sin embargo, la represión en países pseudodemocráticos existe, no obstante los notables adelantos tecnológicos que debería permitir a los informadores comunicar prácticamente cualquier idea sin considerar límites de tiempo o espacio y obviamente, sin censura alguna en el contenido.
Los límites sin embargo, persisten, y tienen que ver con los intereses políticos y económicos y la seria dificultad de algunos poderosos para enfrentar el hecho que alguna información para ellos inconveniente venga publicada.
En los últimos días he leído con interés las reflexiones de la editorialista Martha Gómez, que en su espacio del diario Milenio denuncia que Iván Carmona, reportero gráfico del mencionado medio, “luego de realizar sus tomas, en medio de un fuerte operativo de seguridad en el que participaban policías municipales y de la ASE, fue abordado por la familia del fallecido, y tras una discusión le arrebataron su cámara, le dieron un cabezazo y le borraron la tarjeta en la que traía su material fotográfico de todo el día.”
A la agresión por parte de los familiares de la víctima, dice la columnista, hay que sumar “que los uniformados se hayan comportado únicamente como testigos del incidente sin intervenir en apoyo de quien sólo cumplía su trabajo.”
Asimismo, comenta cómo en un acto francamente inconcebible de censura hacia sus proprios colegas, el presidente de la Asociación de Periodistas del Valle de Toluca, Prisco Árciga, durante el montaje de una muestra fotográfica “pidió que se retirara una gráfica de Sandra Luz Rodríguez, en la que aparece una mujer hincada, desnuda y con una bolsa de papel estraza en la cara con la leyenda 'Vivo en Toluca y me da pena'”.
Debo decir que no sé qué me indigna más, si la cerrazón y la falta de respeto de un periodista hacia sus compañeros, que considero no solamente absurda, sino imperdonable, o la situación de total inseguridad en que trabaja la prensa mexicana.
Probablemente el primer caso se limita a la estupidez de una persona.
Lo que verdaderamente me deja pensando son las tremendas condiciones en que están trabajando los periodistas mexicanos.
Me queda claro que quienes eligen la profesión están hechos de otra pasta. Viven de adrenalina, saben perfectamente que su trabajo les puede traer problemas y sin embargo, en la mayoría de los casos enfrentan la situación y raramente piden el apoyo de las autoridades, porque saben bien que no lo tendrán.
La organización Reporteros sin Fronteras en su página web habla acerca del modo en que se trabaja en nuestro país, donde “la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas (FEADP) no ha obtenido ningún resultado significativo después de su creación, en febrero de 2006. La lucha contra el narcotráfico emprendida en diciembre de ese año por el gobierno federal, anunciada por el presidente Felipe Calderón, ha vuelto la situación casi insostenible”.
Solamente en lo que va del 2010, han sido asesinados cuatro periodistas. Reporteros sin Fronteras señala que “con 61 periodistas asesinados después de 2000 y otros nueve desaparecidos después de 2003, México se encuentra en el lugar 137 de 175 de la clasificación mundial... en el año 2009.”
Y no sólo: “la pasividad, la negligencia o la neutralización mutua de instituciones de más dedicadas a la defensa de la libertad de prensa en todos los niveles del poder... no son las únicas en tela de juicio en la perpetuación del calvario de la prensa mexicana... las autoridades también se han convertido en cómplices, e incluso responsables, de graves violaciones de los derechos humanos, entre otros el de informar.”
Pensar en que quienes verdaderamente cumplen con su deber y se esfuerzan por llevar a cabo su trabajo de la mejor forma posible ponen en riesgo su vida cotidianamente, es un asunto demasiado serio.
Lo más difícil es saber que -al menos en el estado de México- los periodistas no tienen siquiera un punto de referencia, una asociación capaz de pelear por sus derechos, en grado de protegerlos en caso de necesidad.
Por el contrario, es aberrante que en lugar de sostén moral, los trabajadores de la información que inocentemente se unen a una asociación creada por su proprio gremio, encuentren gestos deplorables de represión. Es precisamente ahí donde se puede comprender que en casos extremos sus propios colegas los dejarían morir solos.
Ojalá que la situación mejore. Espero de corazón que así suceda, porque a decir verdad es injusto e inmoral que quien tiene la vocación de servicio y ejerce honestamente el periodismo viva en el miedo y en la represión.
Y para cerrar, debo aclarar que también en Italia la situación referente a la libertad de expresión atraviesa un momento delicado. El último escándalo que involucra a Silvio Berlusconi tiene que ver precisamente con una investigación que se realiza en la ciudad de Trani, al sur del país, donde la fiscalía estaría investigando al premier quien habría sido descubierto gracias a algunas interceptaciones telefónicas mientras intentaba vetar Anno Zero, un programa de televisión terriblemente crítico hacia el premier en que su conductor, Michele Santoro, semanalmente publica información decididamente contraria a los intereses del jefe del gobierno italiano.
Esto, sin contar que hasta el próximo mes la televisión pública de Italia no transmitirá sus principipales programas de análisis político. Esto, porque el Consejo de Administración de la RAI, (Radio y Televesión Italiana) decidió suspender todos los talk show que tratan la actualidad y la información política hasta las elecciones regionales, que se celebrarán al final de marzo.
Esta también es represión. Esta también es dificultad para ejercer la que debería en todo caso seguir siendo la profesión más hermosa del mundo. Y ni modo, en todos lados se cuecen habas... Lamentable, ¿no es verdad?
miércoles, 10 de marzo de 2010
¿Democracia de primer mundo?
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
10 de marzo, 2010
Mientras escribo estas líneas, estoy considerando la lógica dificultad para explicar a mis compatriotas la compleja realidad del sistema electoral italiano. Eso sí, adelanto a todos que a pesar de lo sofisticada que parece la situación, lo más interesante es comprender cómo ciertos problemas se pueden presentar en un país que se dice de primer mundo.
Voy al grano. Para comenzar, debo decir que a finales de marzo se llevarán a cabo en Italia las elecciones regionales. La región es lo más parecido que hay en este país a un estado mexicano. Se trata de ente territorial autónomo, dotado de órganos y funciones propias.
Italia se divide en 20 regiones, de las cuales 15 están dotadas de estatuto ordinario y las restantes cinco de estatuto especial, que les garantiza mayor autonomía, sobre todo financiera.
Las regiones son encabezadas por el presidente de la Junta Regional, que es precisamente el cargo que será asignado mediante el voto directo de los ciudadanos a finales del mes.
Es obvio que cada partido está echando toda la carne al asador, pero probablemente la tensión provocada en parte por la situación política ha provocado que se cometan errores increíbles.
Explicar el sistema de elección es complicado, pero es importante decir que uno de los requisitos para participar oficialmente es que los partidos contendientes presenten una lista para poder registrarse.
Y precisamente fue este uno de los “pequeños detalles” que algunos de los dirigentes del partido llamado Pueblo de la Libertad (PDL) olvidaron: presentar en tiempo y forma algunos de los requisitos obligatorios. Y para quien no sepa quién manda en el mencionado partido, la respuesta es sencillísima: el mismísimo premier italiano, Silvio Berlusconi.
Es decir, señoras y señores, que no se trata de cualquier partidito de esos que nada más entran en el juego político como comparsa. No. Se trata del partido de derecha que actualmente está en el poder. Una organización política que teóricamente debería tener toda la experiencia y el colmillo del planeta, además de contar con el personal más capacitado.
Pero no. No es así. O al menos es lo que emerge de lo ocurrido. Resulta que el PDL se han visto involucrado en un serio problema después de que las listas de la formación presentadas en la región del Lacio, cuya capital es ni más ni menos que Roma, y en la de la Lombardía, cuya capital es Milán, el centro económico de Italia, quedaron fuera de la carrera electoral.
Fue sin duda un error de esos que hacen época. En el Lacio la lista del PDL quedó excluida por haber sido presentada fuera de tiempo y, pese a que el partido de Berlusconi presentó un recurso, el Tribunal de Apelación de Roma confirmó su exclusión.
Mientras, en Lombardía la lista de Roberto Formigoni, del PDL y actual presidente de la región, quedó fuera por algunas irregularidades denunciadas por el Partido Radical. Tras un recurso de los radicales se invalidaron 514 de las firmas que habían apoyado la candidatura de Formigoni y ésta no cubría el mínimo requerido para presentarse a las elecciones.
El punto es que si la ley electoral señala claramente las reglas por seguir, en un país civilizado a nadie se le ocurriría no respetar las normas con tal de favorecer a los descuidados que cayeron en errores banales y arruinaron un proceso que se estaba desarrollando en términos más o menos civiles.
Sin embargo, el Gobierno de Silvio Berlusconi aprobó sin miramientos un decreto ley para permitir que las listas electorales de su partido en las regiones del Lacio y de Lombardía pudieran participar.
Así como lo leen.
Es como si de punto en blanco Felipe Calderón decidiera sacarse de la manga un decreto para que el PAN pudiera ignorar la ley y participar en las elecciones a pesar de haber cometido errores imperdonables, pasando por encima de las autoridades electorales, de los demás candidatos y sobre todo, de los ciudadanos.
Sería inconcebible, ¿no es cierto? Sin embargo en Italia la situación política es tan grave y confusa, tan arbitraria, que ha sido posible auxiliar descaradamente al partido en el poder.
La pregunta más pertinente es ¿qué habría ocurrido si el error hubiera provenido de las filas de la izquierda? Posiblemente el premier se habría lavado las manos argumentando que nadie puede estar por encima de las leyes establecidas.
De nada sirven las protestas. El mismo presidente de la República, Giorgio Napolitano firmóel decreto y se prestó al juego de Berlusconi, demostrando con ello que su cargo podría simplemente no existir y la República italiana -no- funcionaría de la misma forma si no él no existiera.
La situación es seria, grave, preocupante, porque refleja el excesivo poder que un solo individuo está ejerciendo en la pseudodemocracia italiana.
De sobra está hablar de los candidatos que el PDL ha postulado. Se trata de ministros, diputados, presidentes de región que buscan reelegirse. En suma: más de lo mismo.
No se puede tener todo el poder, lo he repetido constantemente en este espacio,. Berlusconi representa la avidez que hace daño a cualquier sociedad.
El problema es que nadie parece estar dispuesto a hacer algo efectivo para contrarrestar sus embestidas dictatoriales. Y quien se atreve -como el líder de Italia de los Valores, Antonio Di Pietro- es calificado de “troglodita”.
No existe equilibrio, insisto y el país de la bota está yendo peligrosamente hacia el caos político en un momento en que lo más importante es atender la cada vez más difícil situación económica y social.
Es una lástima que los pueblos se equivoquen y elijan a quienes con efectivos lavados de cerebro obtienen el voto y con ello el poder que después no quieren volver a soltar.
10 de marzo, 2010
Mientras escribo estas líneas, estoy considerando la lógica dificultad para explicar a mis compatriotas la compleja realidad del sistema electoral italiano. Eso sí, adelanto a todos que a pesar de lo sofisticada que parece la situación, lo más interesante es comprender cómo ciertos problemas se pueden presentar en un país que se dice de primer mundo.
Voy al grano. Para comenzar, debo decir que a finales de marzo se llevarán a cabo en Italia las elecciones regionales. La región es lo más parecido que hay en este país a un estado mexicano. Se trata de ente territorial autónomo, dotado de órganos y funciones propias.
Italia se divide en 20 regiones, de las cuales 15 están dotadas de estatuto ordinario y las restantes cinco de estatuto especial, que les garantiza mayor autonomía, sobre todo financiera.
Las regiones son encabezadas por el presidente de la Junta Regional, que es precisamente el cargo que será asignado mediante el voto directo de los ciudadanos a finales del mes.
Es obvio que cada partido está echando toda la carne al asador, pero probablemente la tensión provocada en parte por la situación política ha provocado que se cometan errores increíbles.
Explicar el sistema de elección es complicado, pero es importante decir que uno de los requisitos para participar oficialmente es que los partidos contendientes presenten una lista para poder registrarse.
Y precisamente fue este uno de los “pequeños detalles” que algunos de los dirigentes del partido llamado Pueblo de la Libertad (PDL) olvidaron: presentar en tiempo y forma algunos de los requisitos obligatorios. Y para quien no sepa quién manda en el mencionado partido, la respuesta es sencillísima: el mismísimo premier italiano, Silvio Berlusconi.
Es decir, señoras y señores, que no se trata de cualquier partidito de esos que nada más entran en el juego político como comparsa. No. Se trata del partido de derecha que actualmente está en el poder. Una organización política que teóricamente debería tener toda la experiencia y el colmillo del planeta, además de contar con el personal más capacitado.
Pero no. No es así. O al menos es lo que emerge de lo ocurrido. Resulta que el PDL se han visto involucrado en un serio problema después de que las listas de la formación presentadas en la región del Lacio, cuya capital es ni más ni menos que Roma, y en la de la Lombardía, cuya capital es Milán, el centro económico de Italia, quedaron fuera de la carrera electoral.
Fue sin duda un error de esos que hacen época. En el Lacio la lista del PDL quedó excluida por haber sido presentada fuera de tiempo y, pese a que el partido de Berlusconi presentó un recurso, el Tribunal de Apelación de Roma confirmó su exclusión.
Mientras, en Lombardía la lista de Roberto Formigoni, del PDL y actual presidente de la región, quedó fuera por algunas irregularidades denunciadas por el Partido Radical. Tras un recurso de los radicales se invalidaron 514 de las firmas que habían apoyado la candidatura de Formigoni y ésta no cubría el mínimo requerido para presentarse a las elecciones.
El punto es que si la ley electoral señala claramente las reglas por seguir, en un país civilizado a nadie se le ocurriría no respetar las normas con tal de favorecer a los descuidados que cayeron en errores banales y arruinaron un proceso que se estaba desarrollando en términos más o menos civiles.
Sin embargo, el Gobierno de Silvio Berlusconi aprobó sin miramientos un decreto ley para permitir que las listas electorales de su partido en las regiones del Lacio y de Lombardía pudieran participar.
Así como lo leen.
Es como si de punto en blanco Felipe Calderón decidiera sacarse de la manga un decreto para que el PAN pudiera ignorar la ley y participar en las elecciones a pesar de haber cometido errores imperdonables, pasando por encima de las autoridades electorales, de los demás candidatos y sobre todo, de los ciudadanos.
Sería inconcebible, ¿no es cierto? Sin embargo en Italia la situación política es tan grave y confusa, tan arbitraria, que ha sido posible auxiliar descaradamente al partido en el poder.
La pregunta más pertinente es ¿qué habría ocurrido si el error hubiera provenido de las filas de la izquierda? Posiblemente el premier se habría lavado las manos argumentando que nadie puede estar por encima de las leyes establecidas.
De nada sirven las protestas. El mismo presidente de la República, Giorgio Napolitano firmóel decreto y se prestó al juego de Berlusconi, demostrando con ello que su cargo podría simplemente no existir y la República italiana -no- funcionaría de la misma forma si no él no existiera.
La situación es seria, grave, preocupante, porque refleja el excesivo poder que un solo individuo está ejerciendo en la pseudodemocracia italiana.
De sobra está hablar de los candidatos que el PDL ha postulado. Se trata de ministros, diputados, presidentes de región que buscan reelegirse. En suma: más de lo mismo.
No se puede tener todo el poder, lo he repetido constantemente en este espacio,. Berlusconi representa la avidez que hace daño a cualquier sociedad.
El problema es que nadie parece estar dispuesto a hacer algo efectivo para contrarrestar sus embestidas dictatoriales. Y quien se atreve -como el líder de Italia de los Valores, Antonio Di Pietro- es calificado de “troglodita”.
No existe equilibrio, insisto y el país de la bota está yendo peligrosamente hacia el caos político en un momento en que lo más importante es atender la cada vez más difícil situación económica y social.
Es una lástima que los pueblos se equivoquen y elijan a quienes con efectivos lavados de cerebro obtienen el voto y con ello el poder que después no quieren volver a soltar.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Notas de relleno...
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
03 de marzo, 2010
Al iniciar a escribir estas líneas, mis pensamientos van hacia las personas que en Chile están sufriendo las consecuencias del terrible terremoto del pasado 27 de febrero. La verdad es que los acontecimientos de los últimos días, en que la naturaleza parece particularmente cruel con los seres humanos invitan a reflexionar seriamente y a pensar por enésima vez que la vida es muy frágil y que ante todo, es necesario disfrutar cada momento con toda la intensidad posible.
Pasando a mi comentario semanal, la reflexion que hoy me ocupa tiene que ver con una de mis excursiones por los medios escritos que ofrecen on line los artículos publicados en su versión impresa.
Debo decir que en una época caracterizada por la inmediatez en la comunicación, el mundo parece más pequeño y las distancias más cortas, lo que provoca que los hechos sucedidos a miles de kilómetros de distancia sean parte de nuestra vida y en muchos casos nos afecten como si los estuvieramos viviendo en primera persona.
Por eso me sorprende encontrarme con la ligereza de algunos medios que parecen estar detenidos en el tiempo y que en lugar de asumir la responsabilidad enorme que implica informar a la sociedad, se ocupan de publicar notas que por su nula relevancia deberían ser el ejemplo del peor ejercicio del periodismo.
Mientras recorría la red en busca de novedades, encontré uno de esos artículos periodísticos que saltan a la vista por su pésima calidad. Digamos que estar acostumbrada a ver publicada información que vale poco no fue un obstáculo para distinguir esta joya que me dejó con la boca abierta.
Me veo obligada a citar el medio y el autor, no con el afán de balconear a nadie, sino porque estoy segura de que si no lo hiciera, más de una persona pondría en duda que realmente pudiera haber sido publicada información de este calibre.
La nota es del 28 de febrero y la encontré en la versión on line del diario El Sol de Toluca bajo el título “Controlar la reproducción de la fauna”.
En la entrada, la reportera Violeta Huerta nos obsequia con una afirmación contundente: “Más que esterilizar a los animales, las personas deben impulsar su educación para evitar que los perros o gatos se reproduzcan irresponsablemente y tengan crías que después van a ser abandonadas y maltratadas, pues aún hay personas que cuando ya no quieren a los animales de compañía se les hace muy fácil abandonarlos a su suerte.”
Quiero creer que se trata solamente de una anfibología y que se está hablando de la educación de las personas y no de las mascotas. Ya encontrar una anfibología en la entrada de una nota me pone a dudar seriamente de los correctores de estilo o los jefes de información.
Pero más allá de la inexistente calidad en la redacción, lo peor del asunto es saber que éste es solamente un ejemplo -aunque extremo- de la información irrelevante que se publica en los diarios de todo el mundo.
La reportera en cuestión simplemente hizo lo que el oficio le exige. Buscando sus cuatro obligatorias notas diarias, encontró en su camino a Betsabé Torres Palomino, médico veterinaria de Hogar Mascota, -que no tengo idea de quién pueda ser ni de cuán valiosa sea su opinión respecto a la esterilización de los animales- le puso enfrente una grabadora y la dejó hablar y hablar para después sacar la nota.
Los lectores se sorprenderían si pudieran saber cuántas notas salen de una entrevista de 15 minutos. Lo peor es pensar en cuántas de esas notas son publicadas.
Las notas intrascendentes y ligeras como ésta llenan los espacios de los diarios porque al parecer, los responsables de las publicaciones no han entendido que si siguen trabajando de la misma forma, si la prensa escrita no se renueva, está irremediablemente condenada a desaparecer, sobre todo ante los avances de la tecnología.
“No hay nada más viejo que el periódico de ayer”, decía Susana Crelis Secco, catedrática de periodismo en el ITESM de mis tiempos de estudiante. Ella lo decía en los años noventa y tenía razón. Hoy la frase más adecuada sería “no hay nada más viejo que el diario on line de hace una hora”.
Y ese es el punto que muchas publicaciones no quieren o no pueden comprender. La tecnología las ha superado. Necesitan renovarse. Necesitan hablar a los -pocos- lectores tradicionales de lo que los medios electrónicos no les hablan mientras los saturan de noticias.
Es absurdo pensar que un periódico pueda publicar novedades porque internet se ocupa ya de informar a velocidad vertiginosa. Es ilógico ofrecer información intrascendente porque a nadie le interesa.
Por lo mismo, la opción es sencillamente ofrecer al lector la posibilidad de analizar, de reflexionar, de evaluar, de ponderar. Es decir: de realizar todas las acciones que los medios electrónicos no permiten, cuando inundan a quienes los siguen de información inmediata, pero superficial.
La posibilidad de profundizar y con ello, la opción de pensar y de discutir debería quedar como un privilegio de quienes leen los periódicos serios que entonces se conviertirían en un foro para los editorialistas -también serios-. La opción de pensar, dije. Poca cosa, ¿eh?
Esa tendría que ser la función de la prensa escrita, porque de otra manera, con información de tan baja calidad, el periódico simple y sencillamente se convierte en un desperdicio de recursos humanos y materiales, y en un producto que sirve solamente para envolver la carne en el mercado... Y creo que ya no es bueno ni para eso.
03 de marzo, 2010
Al iniciar a escribir estas líneas, mis pensamientos van hacia las personas que en Chile están sufriendo las consecuencias del terrible terremoto del pasado 27 de febrero. La verdad es que los acontecimientos de los últimos días, en que la naturaleza parece particularmente cruel con los seres humanos invitan a reflexionar seriamente y a pensar por enésima vez que la vida es muy frágil y que ante todo, es necesario disfrutar cada momento con toda la intensidad posible.
Pasando a mi comentario semanal, la reflexion que hoy me ocupa tiene que ver con una de mis excursiones por los medios escritos que ofrecen on line los artículos publicados en su versión impresa.
Debo decir que en una época caracterizada por la inmediatez en la comunicación, el mundo parece más pequeño y las distancias más cortas, lo que provoca que los hechos sucedidos a miles de kilómetros de distancia sean parte de nuestra vida y en muchos casos nos afecten como si los estuvieramos viviendo en primera persona.
Por eso me sorprende encontrarme con la ligereza de algunos medios que parecen estar detenidos en el tiempo y que en lugar de asumir la responsabilidad enorme que implica informar a la sociedad, se ocupan de publicar notas que por su nula relevancia deberían ser el ejemplo del peor ejercicio del periodismo.
Mientras recorría la red en busca de novedades, encontré uno de esos artículos periodísticos que saltan a la vista por su pésima calidad. Digamos que estar acostumbrada a ver publicada información que vale poco no fue un obstáculo para distinguir esta joya que me dejó con la boca abierta.
Me veo obligada a citar el medio y el autor, no con el afán de balconear a nadie, sino porque estoy segura de que si no lo hiciera, más de una persona pondría en duda que realmente pudiera haber sido publicada información de este calibre.
La nota es del 28 de febrero y la encontré en la versión on line del diario El Sol de Toluca bajo el título “Controlar la reproducción de la fauna”.
En la entrada, la reportera Violeta Huerta nos obsequia con una afirmación contundente: “Más que esterilizar a los animales, las personas deben impulsar su educación para evitar que los perros o gatos se reproduzcan irresponsablemente y tengan crías que después van a ser abandonadas y maltratadas, pues aún hay personas que cuando ya no quieren a los animales de compañía se les hace muy fácil abandonarlos a su suerte.”
Quiero creer que se trata solamente de una anfibología y que se está hablando de la educación de las personas y no de las mascotas. Ya encontrar una anfibología en la entrada de una nota me pone a dudar seriamente de los correctores de estilo o los jefes de información.
Pero más allá de la inexistente calidad en la redacción, lo peor del asunto es saber que éste es solamente un ejemplo -aunque extremo- de la información irrelevante que se publica en los diarios de todo el mundo.
La reportera en cuestión simplemente hizo lo que el oficio le exige. Buscando sus cuatro obligatorias notas diarias, encontró en su camino a Betsabé Torres Palomino, médico veterinaria de Hogar Mascota, -que no tengo idea de quién pueda ser ni de cuán valiosa sea su opinión respecto a la esterilización de los animales- le puso enfrente una grabadora y la dejó hablar y hablar para después sacar la nota.
Los lectores se sorprenderían si pudieran saber cuántas notas salen de una entrevista de 15 minutos. Lo peor es pensar en cuántas de esas notas son publicadas.
Las notas intrascendentes y ligeras como ésta llenan los espacios de los diarios porque al parecer, los responsables de las publicaciones no han entendido que si siguen trabajando de la misma forma, si la prensa escrita no se renueva, está irremediablemente condenada a desaparecer, sobre todo ante los avances de la tecnología.
“No hay nada más viejo que el periódico de ayer”, decía Susana Crelis Secco, catedrática de periodismo en el ITESM de mis tiempos de estudiante. Ella lo decía en los años noventa y tenía razón. Hoy la frase más adecuada sería “no hay nada más viejo que el diario on line de hace una hora”.
Y ese es el punto que muchas publicaciones no quieren o no pueden comprender. La tecnología las ha superado. Necesitan renovarse. Necesitan hablar a los -pocos- lectores tradicionales de lo que los medios electrónicos no les hablan mientras los saturan de noticias.
Es absurdo pensar que un periódico pueda publicar novedades porque internet se ocupa ya de informar a velocidad vertiginosa. Es ilógico ofrecer información intrascendente porque a nadie le interesa.
Por lo mismo, la opción es sencillamente ofrecer al lector la posibilidad de analizar, de reflexionar, de evaluar, de ponderar. Es decir: de realizar todas las acciones que los medios electrónicos no permiten, cuando inundan a quienes los siguen de información inmediata, pero superficial.
La posibilidad de profundizar y con ello, la opción de pensar y de discutir debería quedar como un privilegio de quienes leen los periódicos serios que entonces se conviertirían en un foro para los editorialistas -también serios-. La opción de pensar, dije. Poca cosa, ¿eh?
Esa tendría que ser la función de la prensa escrita, porque de otra manera, con información de tan baja calidad, el periódico simple y sencillamente se convierte en un desperdicio de recursos humanos y materiales, y en un producto que sirve solamente para envolver la carne en el mercado... Y creo que ya no es bueno ni para eso.
miércoles, 24 de febrero de 2010
La verdad no peca, pero incomoda...
Publicado en el Semanario Punto. Toluca, México.
23 de febrero, 2010
Esta semana, señoras y señores, mis comentarios van dedicados a quienes, en una especie de fiebre patriotera se han dado a la tarea de linchar mediáticamente al entrenador de la selección mexicana de futbol, Javier Aguirre, mejor conocido como El Vasco.
Para empezar, no deja de sorprenderme cómo las declaraciones de un deportista son tomadas tan en serio y calan tan hondo en la conciencia nacional.
En una entrevista concedida a la cadena SER, de España, el entrenador mexicano afirmó que uno de los motivos por los que una vez concluído el mundial de Sudafrica ha decidido no continuar trabajando en México es que ha observado que en en el país hay niveles de violencia muy altos.
Lo cito textual: “(la violencia) ha permeado la sociedad, es indudable. Recuerdo hace 20 ó 25 años cuando yo todavía jugaba futbol, el narco ya estaba activo, pero ajustaban sus cuentas entre ellos, hoy sí no puedes andar en la calle tranquilamente porque de repente hay líos y te pilla en medio. Yo desde luego soy gente conocida, respetada, pero uno nunca sabe".
El Vasco se despachó con la cuchara grande y en una charla más digna de un café entre cuates que de una entrevista concedida al representante de un medio de comunicación, confesó sus temores acerca de la inseguridad que se vive en México. "Como lo de (Fernando) Cáceres -futbolista que recibió un balazo- y “joder, lo de (Salvador) Cabañas, -estrella paraguaya del club América, que también fue baleado- que es gente conocida y querida... pero siempre hay estos inadaptados, desquiciados.
Y de nuevo, el entrenador pecó de sincero: “yo, desde luego, tomo mis precauciones: mis hijos mayores viven en Madrid y yo me fui con mi mujer y con el pequeño, y llevamos ya casi un año. Esperaremos hasta el Mundial y luego me vendré para Europa para ver qué hay"
La verdad es que lo dicho por el entrenador mexicano no tiene absolutamente nada de equivocado. Ha dicho una verdad. Amarga. Pero es verdad.
Basta decir que por ejemplo, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, que pertenece a la Coparmex, en un estudio referente a las cifras de inseguridad en México señala que “en México se han iniciado los cierres de empresas o la cancelación de inversiones por la inseguridad, generándose importantes costos sociales implícitos para nuestro país... es necesario que la autoridad redoble esfuerzos para proteger la integridad física de las personas y la propiedad de sus bienes, no sólo porque son derechos inalienables de los ciudadanos, sino también para alcanzar los beneficios sociales de un ambiente de seguridad que permita la realización de un mayor desarrollo económico y social.”
El estudio advierte que “la criminalidad en México ha presentado un crecimiento importante durante los últimos años. El aumento de la delincuencia en el país ha sido de tal magnitud, que ha ocasionado un fuerte sentimiento de inseguridad entre la población, particularmente en la del Distrito Federal y en la de ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Tijuana.”
Estas conclusiones no vienen de la boca de un deportista. No tienen que ver con la pasión futbolera. Son verdades que están al alcance de quien trata de observar la realidad mexicana con ojos críticos y sin detenerse a pensar lo que se puede o no decir para no herir las patrióticas (¿o institucionales?) susceptibilidades.
Por otra parte, he encontrado en la internet que durante el año 2007 se denunciaron 1 millón 578 mil 680 delitos, pero con base en la información de las Encuestas Nacionales sobre Inseguridad —ENSI—, se estima que se cometieron cerca de 13 millones 200 mil delitos (reconociendo que se registran tan sólo 12 por cada 100 delitos que se cometen).
De éstos, se calcula que el 0.05% son secuestros, tanto tradicionales como exprés, es decir 6,500 durante 2007 (denunciados y no denunciados ante las autoridades), lo que equivaldría a poco más de 17 secuestros al día en el país.
Y hablo solamente del año 2007, porque estoy simplemente retomando los datos del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI) en un informe que se publicó en agosto de 2008.
Un artículo publicado este mes por el mismo ICESI, firmado por el investigador Mario Arroyo, afirma que “en los últimos años ha quedado demostrado que la alternancia en el poder no es una variable que beneficie la provisión del servicio de seguridad pública. La desidia, improvisación y falta de visión de Estado de la clase política mexicana ha convertido a la seguridad pública, en lugar de una técnica de gobierno para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, en una suerte de populismo: gastar dinero de forma irracional con el propósito de adquirir legitimidad, trabajar más en el imaginario colectivo que en resolver los problemas que la inseguridad genera. Buscar votos y no detener delincuentes ha sido el objetivo último de las acciones en ese rubro”.
Arroyo, quien es investigador asociado a la Cátedra de Inteligencia Estratégica de la EGAP del ITESM afirma que “hoy la mentira se ha develado, la farsa ha caído por el peso de la realidad... no habrá estrategia de comunicación que pueda ya ocultar la realidad”.
Y como Miguel Arroyo no es el entrenador de los guerreros verdes, no tendrá que disculparse públicamente ni tampoco tratarán de lincharlo en los periódicos nacionales.
Hoy dedico estas líneas a los patrioteros que quieren tapar el sol con un dedo. A quienes piensan que decir que en México resulta cada vez más difícil vivir serenamente es demostrar el más puro malinchismo.
Con todo el amor que la patria puede despertar en una mexicana que vive a miles de kilómetros de distancia, es necesario decir que no es posible negar las evidencias. La inseguridad es un problema real, de todos, que se manifiesta diariamente y que no puede seguir ocultándose.
Así que me uno al Vasco y a los mexicanos que sabemos que la situación está yendo de mal en peor y solamente espero que en lugar de lincharnos, haya quien tenga la claridad y sobre todo, la capacidad de acción suficiente para proponer soluciones viables y contribuir a llevarlas a la práctica.
23 de febrero, 2010
Esta semana, señoras y señores, mis comentarios van dedicados a quienes, en una especie de fiebre patriotera se han dado a la tarea de linchar mediáticamente al entrenador de la selección mexicana de futbol, Javier Aguirre, mejor conocido como El Vasco.
Para empezar, no deja de sorprenderme cómo las declaraciones de un deportista son tomadas tan en serio y calan tan hondo en la conciencia nacional.
En una entrevista concedida a la cadena SER, de España, el entrenador mexicano afirmó que uno de los motivos por los que una vez concluído el mundial de Sudafrica ha decidido no continuar trabajando en México es que ha observado que en en el país hay niveles de violencia muy altos.
Lo cito textual: “(la violencia) ha permeado la sociedad, es indudable. Recuerdo hace 20 ó 25 años cuando yo todavía jugaba futbol, el narco ya estaba activo, pero ajustaban sus cuentas entre ellos, hoy sí no puedes andar en la calle tranquilamente porque de repente hay líos y te pilla en medio. Yo desde luego soy gente conocida, respetada, pero uno nunca sabe".
El Vasco se despachó con la cuchara grande y en una charla más digna de un café entre cuates que de una entrevista concedida al representante de un medio de comunicación, confesó sus temores acerca de la inseguridad que se vive en México. "Como lo de (Fernando) Cáceres -futbolista que recibió un balazo- y “joder, lo de (Salvador) Cabañas, -estrella paraguaya del club América, que también fue baleado- que es gente conocida y querida... pero siempre hay estos inadaptados, desquiciados.
Y de nuevo, el entrenador pecó de sincero: “yo, desde luego, tomo mis precauciones: mis hijos mayores viven en Madrid y yo me fui con mi mujer y con el pequeño, y llevamos ya casi un año. Esperaremos hasta el Mundial y luego me vendré para Europa para ver qué hay"
La verdad es que lo dicho por el entrenador mexicano no tiene absolutamente nada de equivocado. Ha dicho una verdad. Amarga. Pero es verdad.
Basta decir que por ejemplo, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, que pertenece a la Coparmex, en un estudio referente a las cifras de inseguridad en México señala que “en México se han iniciado los cierres de empresas o la cancelación de inversiones por la inseguridad, generándose importantes costos sociales implícitos para nuestro país... es necesario que la autoridad redoble esfuerzos para proteger la integridad física de las personas y la propiedad de sus bienes, no sólo porque son derechos inalienables de los ciudadanos, sino también para alcanzar los beneficios sociales de un ambiente de seguridad que permita la realización de un mayor desarrollo económico y social.”
El estudio advierte que “la criminalidad en México ha presentado un crecimiento importante durante los últimos años. El aumento de la delincuencia en el país ha sido de tal magnitud, que ha ocasionado un fuerte sentimiento de inseguridad entre la población, particularmente en la del Distrito Federal y en la de ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Tijuana.”
Estas conclusiones no vienen de la boca de un deportista. No tienen que ver con la pasión futbolera. Son verdades que están al alcance de quien trata de observar la realidad mexicana con ojos críticos y sin detenerse a pensar lo que se puede o no decir para no herir las patrióticas (¿o institucionales?) susceptibilidades.
Por otra parte, he encontrado en la internet que durante el año 2007 se denunciaron 1 millón 578 mil 680 delitos, pero con base en la información de las Encuestas Nacionales sobre Inseguridad —ENSI—, se estima que se cometieron cerca de 13 millones 200 mil delitos (reconociendo que se registran tan sólo 12 por cada 100 delitos que se cometen).
De éstos, se calcula que el 0.05% son secuestros, tanto tradicionales como exprés, es decir 6,500 durante 2007 (denunciados y no denunciados ante las autoridades), lo que equivaldría a poco más de 17 secuestros al día en el país.
Y hablo solamente del año 2007, porque estoy simplemente retomando los datos del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI) en un informe que se publicó en agosto de 2008.
Un artículo publicado este mes por el mismo ICESI, firmado por el investigador Mario Arroyo, afirma que “en los últimos años ha quedado demostrado que la alternancia en el poder no es una variable que beneficie la provisión del servicio de seguridad pública. La desidia, improvisación y falta de visión de Estado de la clase política mexicana ha convertido a la seguridad pública, en lugar de una técnica de gobierno para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, en una suerte de populismo: gastar dinero de forma irracional con el propósito de adquirir legitimidad, trabajar más en el imaginario colectivo que en resolver los problemas que la inseguridad genera. Buscar votos y no detener delincuentes ha sido el objetivo último de las acciones en ese rubro”.
Arroyo, quien es investigador asociado a la Cátedra de Inteligencia Estratégica de la EGAP del ITESM afirma que “hoy la mentira se ha develado, la farsa ha caído por el peso de la realidad... no habrá estrategia de comunicación que pueda ya ocultar la realidad”.
Y como Miguel Arroyo no es el entrenador de los guerreros verdes, no tendrá que disculparse públicamente ni tampoco tratarán de lincharlo en los periódicos nacionales.
Hoy dedico estas líneas a los patrioteros que quieren tapar el sol con un dedo. A quienes piensan que decir que en México resulta cada vez más difícil vivir serenamente es demostrar el más puro malinchismo.
Con todo el amor que la patria puede despertar en una mexicana que vive a miles de kilómetros de distancia, es necesario decir que no es posible negar las evidencias. La inseguridad es un problema real, de todos, que se manifiesta diariamente y que no puede seguir ocultándose.
Así que me uno al Vasco y a los mexicanos que sabemos que la situación está yendo de mal en peor y solamente espero que en lugar de lincharnos, haya quien tenga la claridad y sobre todo, la capacidad de acción suficiente para proponer soluciones viables y contribuir a llevarlas a la práctica.
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