miércoles, 23 de noviembre de 2011

México 2012, panorama desolador...

Publicado en el Semanario Punto, Toluca.
23 noviembre 2011

Esta semana, después de leer las novedades electorales en México, no tengo otro remedio que hablar de lo mucho que me preocupa lo que ocurre y de lo difícil que se presenta el panorama para nuestro país.
No quiero pecar de pesimista. Simplemente estoy buscando de analizar la situación con la mayor objetividad posible. Dicen que observar los problemas desde afuera, sin estar involucrado en ellos, permite una visión amplia de los elementos que lo componen.
Y desde afuera, honestamente, creo que México en este momento no cuenta con una posibilidad real, con una opción que le pueda ayudar seriamente a mejorar.
Vayamos por partes. Hace algunos días empezaron las descepciones. Para quienes pensábamos que la izquierda mexicana había aprendido algo de sus últimas derrotas, para quienes creímos que había quedado claro que la propuesta del PRD debe ser concreta, el golpe fue bastante serio.
El pasado 15 de noviembre, el partido del sol azteca determinó luego de realizar encuestas entre la militancia, que Andrés Manuel López Obrador participará en la contienda electoral de 2012.
Me sigo preguntando qué ha hecho López Obrador en los últimos años, si no criticar al gobierno por él denominado “espurio” y emitir juicios y sentencias contra toda la clase política mexicana, sin importar a qué partido o corriente pertenezca.
Otra de mis interrogantes es saber cómo le hizo para sobrevivir sin tener un trabajo formal y por último, quisiera saber si por lo menos se preparó mejor en materias fundamentales para poder aspirar seriamente a convertirse en el presidente de México.
Dicen que la voz del pueblo es la voz de Dios y sin duda la democracia es la máxima manifestación de la voluntad popular. Las encuestas realizadas por la izquierda seguramente arrojaron como resultado la preferencia de la mayoría por López Obrador, por encima de Marcelo Ebrard. Pero sinceramente creo que muchas veces el pueblo se equivoca y que los perredistas no consideraron que AMLO es una figura desgastada, bizarra y añeja.
López Obrador es el perdedor que no se resigna, el eterno derrotado que no reconoce su verdadera situación. Pretende ser como el ave fénix y resurgir de sus cenizas sin considerar que muy probablemente su tiempo ya pasó y que en este momento lo mejor para su corriente política es proponer caras nuevas, si quiere de veras competir y sobre todo, triunfar.
Se ve que AMLO tuvo mucho tiempo libre en estos años y que ha preparado un discurso que desde su punto de vista puede llegar a la ciudadanía. “construir una República amorosa, más humana e igualitaria, con dimensión social y grandeza espiritual.” Suena bonito. Nada más suena bonito.
Y a propósito de “bonito”... Está listo el otro aspirante a gobernar México a partir del 2012. Quién lo hubiera dicho hace solamente diez años. De Secretario de Administración en un gabinete de dudosa reputación a presidente de la República. Ni más ni menos.
La vida da sorpresas. Hace años Enrique Peña Nieto no era otra cosa que un muchachito fresa y guapillo que a parte de utilizar sus encantos para ligarse a las edecanes en los actos de gobierno, no tenía la mínima presencia pública.
Ahora el flamante casi candidato del tricolor a la presidencia se da el lujo de criticar el “Estado disfuncional” y afirma en su nuevo libro “que en estos años” precisamente ese “Estado disfuncional ha arrastrado a los mexicanos por una pendiente al ser incapaz de crear las condiciones mínimas de seguridad, crecimiento económico, empleo digno, educación y una seguridad social de calidad.”
Nada más para comenzar, digo con toda franqueza que dudo que el libro lo haya realmente escrito él, por la sencilla razón que no veo a qué hora haya podido sentarse con calma a teclear sus ideas. A menos que no se trate de un súper héroe. Porque entre giras, pachangas y cumplimiento de sus obligaciones matrimoniales, a menos que no se haya dedicado a escribir su best seller durante muchos años, pues no veo cómo le pudo hacer. Si estoy blasfemando y fue él y solamente él quien escribió todo, le pido con toda humildad que nos pase la receta a quienes no estamos tan atareados como él y apenas podemos darle un espacio a la escritura.
Haciendo a un lado el detalle de la autoría, todavía estoy no solamente sorprendida, sino hasta indignada porque no puedo comprender cómo un priísta de pura cepa, uno que nació en el merito Atlacomulco, uno que creció y estudió y vivió gracias al sistema, tiene el descaro de criticar lo que el mismísimo PRI ha provocado.
Ya sé que los priístas van a comenzar a desgarrarse las vestiduras, pero ojalá fueran lo suficientemente humildes para reconocer que el “Estado disfuncional” del que habla Peña no tiene su origen 11 años atrás, cuando la derecha llegó al poder. En México nada funciona desde el momento en que por setenta años se vivió una dictadura de partido que hizo de nosotros una sociedad pobre, ignorante y reprimida.
Y lo más indignante es que el PRI quiere volver a las andadas, y pretende recetarnos otra vez sus viejas fórmulas, con la diferencia que ahora le apuesta todo a la imagen de niño bonito de un candidato hueco. Y ni siquiera Manlio Fabio Beltrones pudo con el paquete de enfrentarse al nuevo galán de telenovelas.
Por eso personalmente me da aún más rabia que el elegido del PRD no haya sido Marcelo Ebrard. Porque la carencia de un candidato fuerte, un candidato propositivo de la izquierda le da todavía más ventajas a Enrique Peña que como he dicho contínuamente en este espacio no es absolutamente una posibilidad de gobierno serio para nuestro país.
Del PAN ni hablar. Dos sexenios han sido suficientes para que los mexicanos no vuelvan a ceder a la tentación del “cambio” irracional. No se necesita mucho para saber que en la verdadera contienda por la presidencia el PAN no va a figurar, simplemente porque los miles de muertos provocados por la guerra al narcotráfico pesan demasiado en el ánimo popular.
Como dije al inicio, la situación vista desde afuera se puede analizar mejor. Y sin querer aparecer simplemente como una “contreras” más, me siento obligada a decir el panorama político mexicano se ve simplemente desolador. El problema es que cuando la democracia no es la solución, los caminos que llevan a las respuestas no son precisamente los más fáciles ni los más adecuados. Dejémoslo al tiempo pero no perdamos de vista que México, el verdadero, el del ciudadano de a pie simplemente ya no da para más.

1 comentario:

  1. En casi todo estoy de acuerdo, solo hago unas aclaraciones:

    Lopez Obrador ha sobrevivido gracias a las donaciones de algunos ciudadanos, entre ellos un servidor. Ignoro cuantas personas más han hecho depositos a la cuenta de Honestidad Valiente, o si los gobernadores, diputados y senadores de izquierda le asignen recursos propiios o públicos, pero la verdad no me importa.

    A qué se ha dedicado es más o menos conocido y en mi caso lo sé de primera mano porque tengo amigos y conocidos metidos más que yo en los movimientos sociales de izquierda. Basicamente a recorrer la Republica y hacer procelitismo.

    Yo no creo que Lopez Obrador sea el mejor candidato para ganar las elecciones, pero si de a esas vamos ¿porqué nos gobierna el único candidato que en 2006 no tenia seguidores? La pregunta no es trivial, en un sistema donde se simula el respeto al voto el cadidato es lo de menos.

    Por último, el PAN arrastra 50000 cadaveres reconocidos en esta simulación de guerra pero cuenta con el Estado Mayor Presidencial y su experiencia vigilando el conteo de votos en 2006.

    No preguntes ¿quién ganará? mejor pregunta ¿quién gobernará? Al menos así no le sigues el juego al circo mediatico.

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